Enojado, dijo que si hubieran gobernado en 1900 no hubieran hecho el Parque, ni diques, ni caminos.
“Si en 1900 hubiéramos tenido a Iglesias y a Francisco Pérez compitiendo en las elecciones, no se podía hacer Mendoza porque no se podía traer el tren, ni traer inmigrantes, ni construir el parque, ni los diques, ni los caminos”.
El candidato demócrata del Frente Compromiso Federal estaba fuera de sí. “Estamos anestesiados. Somos la rana adentro de la cacerola y nos vienen cocinando hace años. Yo, que he tenido la oportunidad de volver a Mendoza les digo: hermanos, el agua está hirviendo, los están cocinando. Pero acá no se puede. Si decís algo sos el hornero, el demagogo".
-Está enojadísimo...
-Estoy enojadísimo. Y si no me enojo ahora, después va a ser demasiado tarde. No me importa perder votos. Pero por lo menos voy a decir a los mendocinos: luz roja. Elijan cambiar, volviendo al pasado, ¿para qué? Uno abrazado a Cristina y el otro al corte de boleta. ¿Y las propuestas?
Los rechazos que había desatado en sus contrincantes su propuesta de llevar la Legislatura a San Rafael había sumado combustible a su ira. “En Mendoza no se pueden hacer viviendas, ni hacer autopistas, ni poner malla antigranizo, no se puede hacer Portezuelo del Viento. No se puede. La provincia de al lado lo está haciendo. Los puntanos pueden. Mendoza no puede. Lo único que podemos hacer es cortar boleta. Mirá la campaña. Sé feliz, cortá boleta”.
En este tono presentó a su invitado de ayer, Carlos St. James, presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables. El estadounidense naturalizado argentino miraba azorado cómo Rosales despotricaba a diestra y siniestra contra Iglesias, Pérez, Celso Jaque y todos los que rayen. “Si los puntanos, los sanjuaninos, los salteños y los santafesinos pueden, los mendocinos tenemos que poder. Pero lo único que se ofrece como alternativa al estancamiento del gobierno actual es un señor que sólo habla de ingeniería electoral”.
La ingeniería electoral está reflejada en el llamado radical al corte de boleta y Rosales sabe que es ahí donde tiene que pegar porque es su competidor directo. “No puede ser que gastemos millones... millones de dólares en publicidad para cortar la boleta. ¿Dónde hay una idea? Y mientras tanto 120 mil familias mendocinas no tienen vivienda. Construimos 10 kilómetros de autopista por año. Los irresponsables son los que siguen diciendo que no se puede”.
-¿Quién nos está cocinando, Rosales?
-Nos está cocinando la mediocridad generalizada. Con Jaque no se pudo y con Iglesias no se pudo y no se va a poder. Lo único que ofrece Iglesias es haber sido administrador de la crisis de 2001. Aplausos... (Aplaude) ¡Qué bien!. Iglesias es De la Rúa. Gracias Iglesias. Pongámosle una plaza con su nombre y sigamos para adelante.

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