Para los comerciantes, Córdoba no es sólo lugar de tránsito de la mercadería ilegal. “Acá se vende; es una invasión”, dicen.
Y es que, si bien los pasajeros del chárter demorado en Jesús María ratificaron que los bultos iban a Buenos Aires, las asociaciones comerciales locales alertan que hace rato Córdoba es uno de los mayores receptores de mercadería irregular.
El fenómeno es un secreto a voces: desde Córdoba varias veces por semana salen “tours de compras” a Bolivia repletos revendedores. El servicio no es para nada clandestino: se puede contratar incluso en los sitios de venta por internet (ver “Así son...”).
“Yo me animaría a decir que el circuito clandestino en el que se vende crece desde los últimos años de manera exponencial”, indicó a Día a Día Luis Oliva, gerente de la Cámara de Comercio de Córdoba.
En el interior provincial, el fenómeno es similar: “Los puntos de venta de ropa irregular proliferan cada vez más y el grueso de la mercadería viene de Bolivia”, explicó presidente de la Fedecom (Federación Comercial de Córdoba), Rubén Martos, tras aclarar que por lo general los pequeños municipios no tienen como controlar este tipo de ventas. “Necesitan más asistencia de la Afip y la Aduana”, precisó Martos.
La ilegalidad en venta. Los dichos de Martos tienen lógica si se analiza la forma en que los locales que venden “ropa de feria” se instalan en las localidades del interior: comienzan vendiendo prendas en regla y una vez que la muni los habilita comienzan a ofrecer productos en situación irregular. “También se da mucho el de la venta casa por casa”, dicen desde Fedecom.
En las ciudades más grandes, como Córdoba, el fenómeno no se acota sólo a las ferias itinerantes aire libre sino que también llega a locales y ferias que funcionan en grandes locales: “Ahora la tendencia es que funcionen en locales bailables, que los domingos durante el día se habilitan para tal actividad”, agregó Oliva, tras aclarar que desde la Cámara se brindan constantemente nuevas ideas a las autoridades para los controles.
Tanto Oliva como Martos advirtieron que la llegada de una sucursal de “La Salada” a Forja, prevista para octubre podría agudizar más la llegada de ropa irregular a Córdoba. “Tenemos la palabra del gobernador y del intendente que no permitirán el proyecto comience a funcionar fuera de la ley, pero hay dudas de como se controlará luego. “Y es que todos sabemos que cuando estos emprendimientos ponen un pie en un lugar, luego es difícil sacarlos”, puntualizó Martos.
Así son los tours de compras
Tours de compras como el que se interceptó anteayer en Jesús María son cosa de todos los días: de hecho, desde Córdoba salen “bondis” varias veces por semana y sus coordinadores ni siquiera se ocultan al ofrecer el servicio, que incluso puede conseguirse por internet.
Para muestra vasta un botón: en la web de compraventa Córdoba Vende, por ejemplo, un usuario del sitio ofrece salidas de compras al país vecino todos los lunes y viernes desde Córdoba capital a un costo módico: 650 pesos, ida y vuelta.
Los vendedores del viaje aclaran que monto incluye el arribo a un paseo de compras y el servicio de “pasar” la mercadería comprada por la frontera.
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Procedimiento que terminó con incidentes
Cuatro detenidos, 18 policías y dos civiles heridos fue el desenlace de un control policial realizado a un colectivo que traía desde Bolivia ropa presumiblemente ingresada al país de forma ilegal. Todo ocurrió ayer por la mañana, cuando los pasajeros del micro, que habían sido demorados durante la noche, se resistieron a que personal aduanero decomisara la mercadería. “Antes que darles la ropa a la gente de la Aduana o la Policía preferimos regalársela a los vecinos”, habría dicho una de las pasajeras. El mensaje, que habría sido difundido por algunos medios, atrajo una multitud de vecinos a las inmediaciones del colectivo y algunos se enfrentaron a la Policía en el intento de conseguir una prenda. “Se abalanzaron, fue inexplicable”, dijo el comisario Héctor Garis, a cargo del operativo policial.
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