Se averió la tubería de agua potable que va desde la planta hacia el centro, lo cual generó serios inconvenientes. Al cierre de esta edición seguían los trabajos, a cargo de tres cuadrillas.
Se trata de un conducto de 750 milímetros de fibra de vidrio, que lleva agua potable desde la planta potabilizadora de Rondeau y Echeverría hacia la planta de Ramírez, desde donde se redistribuye al centro de la ciudad, y se rebombea hasta el centro de distribución Ejército, que alimenta los barrios del oeste (San Agustín, Anacleto Medina, La Floresta), a Bajada Grande y la zona sur (Paracao, Kilómetro 5 ½). De modo que aproximadamente la mitad de la ciudad se quedó sin agua.
Ayer, sólo los barrios alimentados por Lola Mora (Aatra) y Parque del Lago (Gazzano) tenían provisión normal. Sucede que a esos centros de distribución los alimenta otro caño que sale de la planta de Rondeau y Echeverría.
Tan grande fue la rotura que ayer, al cierre de esta edición, las cuadrillas seguían trabajando. Hacia las 20.30, los obreros estaban abriendo la zanja un poco más para inspeccionar si el caño tenía alguna otra falla oculta bajo la tierra. Se calculaba que terminarían ya entrada la madrugada de hoy, luego habría que esperar que se llenaran los piletones de la planta de Ramírez, para recién entonces reiniciar el bombeo, que se detuvo ayer porque los niveles de reserva estaban muy bajos. Ayer a la tarde, la distribución hacia el centro era “por gravedad” con lo cual las zonas altas se habían quedado sin agua, y el oeste y el sur también se quedaron sin agua en las canillas.
Así, se esperaba que hoy a la mañana se fuera normalizando la provisión en la ciudad, según estimó Jorge Tiraboschi, director general de Obras Sanitarias. Luego se procederá al llenado de los piletones y, posteriormente, el agua retomará su curso para llegar a los domicilios.
Géiser. Vecinos del lugar contaron asombrados que al momento de la rotura, el chorro de agua alcanzó los 50 metros de altura. Sucede que en esa zona de la ciudad, el caño soporta una presión de 10 kilos por cm2, lo cual explica la fuerza de ascensión del agua.
Tras lo ocurrido, la planta disminuyó la presión de agua para ahorrar consumo en las zonas afectadas. Luego, desde horas de la siesta, personal de la Dirección de Obras Sanitarias comenzó con los trabajos, a fin de solucionar el inconveniente, con lo cual debieron cortar la provisión del vital elemento, afectando a gran parte de la ciudadanía.
Al respecto, el director de Obras Sanitarias Miguel Ramos, confirmó que para llevar adelante la tarea disminuyeron el caudal de agua, y abrieron todos los desagües para poder trabajar sobre este caño, que ya lleva “varias roturas”. También se debió convocar al personal de guardia, a causa de que era feriado. En este contexto, el director general de Obras Sanitarias, Jorge Tiraboschi explicó que la rotura se produjo porque “en el arroyo hay mucho movimiento de suelo, se va socavando y tal vez la lluvia de anoche (por el miércoles) ayudó a que cediera y se produjera la rotura” del caño, que es de fibra de vidrio.
El funcionario también explicó que el tramo que se iba a reemplazar esta madrugada iba a ser de 5 a 6 metros. Ese tramo iba a ser unido con juntas al caño principal. En tanto, la cuadrilla analizaba anoche la factibilidad de extender el zanjeo de modo de verificar si el caño no tenía más rajaduras cubiertas por la tierra. Si las hallaban iban a tener que cortar de nuevo el bombeo para repararlas.
Antecedentes
A fines de noviembre del año pasado, el mismo caño sufrió una importante rotura que provocó inconvenientes en la provisión de agua. En la oportunidad, los movimientos de tierra que realizó la empresa constructora Luis Demartín e Hijos SA, para la construcción de cordones cuneta y desagües pluviales sobre calle Rondeau, entre Gobernador Crespo y Uranga, hicieron que cayera una piedra sobre el caño, la cual lo averió. Ese mismo ducto se rompió de nuevo ayer, sólo que unos metros más allá de la avería del mes de noviembre.
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