Se rompió la parálisis

Por Martín Dinatale

El Congreso salió en las últimas horas de la parálisis en que estaba sumergido y empezó a mostrarle los dientes al Gobierno. Pero paradójicamente los actores que generaron este hecho son antagónicos: por un lado, la oposición buscó demostrar su poder electoral y superar el estigma de inoperancia que venía acarreando; por otra parte, en el oficialismo se vieron las primeras señales del desgaste que sufre el kirchnerismo.

En el Senado, la peronista formoseña Adriana Bortolozzi habilitó el quórum y cristalizó, así, un clima de fuerte malestar que se vive en las filas del bloque oficialista y que hoy se traslada al interior del país. Sin consulta previa con su bancada, Bortolozzi fue al recinto y expresó tajante: "Estoy sola, tengo miedo, pero me voy a quedar todos los miércoles". Al parecer, la esposa del vicegobernador Floro Bogado no es la única que tiene miedo. Hubo por lo menos siete senadores alineados al Gobierno que desfilaron en los últimos días por el despacho del presidente provisional del Senado, José Pampuro, con el mismo reclamo: la necesidad de sesionar y mostrar un Congreso activo porque el malhumor de la gente en sus distritos caló profundo. Tan fuerte es el hartazgo social que hace unos días el senador neuquino Horacio Lores fue abucheado en un acto partidario por no concurrir desde hace 45 días a las sesiones.

¿Es el mismo malestar que sienten algunos gobernadores del PJ que piensan en desdoblar las elecciones nacionales de las provinciales para despegarse de los Kirchner? No hay respuestas claras aún. Hay hechos: el gesto de Bortolozzi no es aislado. Los peronistas Marcelo Guinle y Luis Viana se aprestaban anoche a votar con la oposición por la coparticipación del impuesto al cheque.

En Diputados, la oposición logró salir de la parálisis por otro camino. Unos 140 diputados se pusieron de acuerdo para rechazar el decreto de uso de reservas del Banco Central. Fue una de las pocas veces en que la oposición mostró una aceitada coordinación para frenar al Gobierno.

"Necesitamos más eficacia legislativa para frenar a los Kirchner y reconstruir a la oposición", se sinceró ayer la diputada Patricia Bullrich, que junto con los referentes del PJ disidente, la UCR, Pro y la Coalición Cívica trabaja en una estrategia parlamentaria común para mostrar un bloque antikirchnerista uniforme y que no dependa de los vaivenes de la izquierda a la hora de reunir quórum. Estos planean proyectos de ley para acotar el poder de los Kirchner. Pero el acuerdo de estas ideas dependerá de que no se antepongan intereses electorales y personales. El final seguro de la parálisis legislativa dependerá de muchos factores externos.

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