Romney, a la ofensiva contra Gingrich

Lo calificó como un hombre "errático"
TAMPA.- Después de la sorpresiva derrota en Carolina del Sur y pocos días antes de la crucial votación en Florida, Mitt Romney pasó ayer a la ofensiva en la batalla por la candidatura presidencial republicana y lanzó duros ataques contra Newt Gingrich, a quien describió como un hombre "errático" que se beneficiaba de sus vínculos con grandes empresas.

Adoptando un estilo mucho más combativo de lo habitual, Romney alertó a los votantes de que Gingrich (que lo superó el sábado pasado por 12 puntos en Carolina del Sur, 40 por ciento contra 28, y lidera los sondeos en Florida) "parece una máquina de pinball".

El ex gobernador de Massachusetts, vencedor en las primarias de New Hampshire, pidió al ex presidente de la Cámara de Representantes que difunda su lista de clientes, contratos y otros documentos relacionados con los trabajos que cobró tras abandonar el Congreso, entre ellos como asesor de los gigantes hipotecarios Freddie Mac y Fanny Mae.

Además, pidió que aclarara los detalles de la investigación a la que fue sometido en la década del 90 por presuntas violaciones éticas. Esta investigación, junto con la impopularidad que le deparó el haber usado el caso Lewinsky como arma política contra el presidente Bill Clinton y los demócratas, lo llevó a renunciar en 1998, inmediatamente después de haber sido reelegido para presidir la Cámara baja. Romney sugirió que Gingrich podría haber estado involucrado "en una actividad ilícita de algún tipo", pero no dio más detalles al respecto.

Gingrich, por su parte, negó tajantemente estas acusaciones. Al presentarse en la cadena de televisión ABC, se burló de Romney y lo calificó como alguien "que ha decidido abrazar la transparencia sin ser transparente".

Si bien inicialmente se mostró reacio a hacerlo, Romney difundirá hoy su declaración personal de impuestos, ante las presiones y las críticas a las que fue sometido tras conocerse que paga una tasa impositiva del 15 por ciento, por debajo de la media de los ciudadanos.

"Arriesgado"

Desde el sábado, Gingrich, que con frecuencia es quien pasa al ataque desde que comenzó la campaña electoral, es el foco de los ataques de los demás candidatos. Sumado a las acusaciones de Romney, el ex senador Rick Santorum -vencedor en el caucus de Iowa- consideró a Gingrich un hombre "muy arriesgado" como candidato republicano.

El nuevo campo de batalla es desde ayer el estado clave de Florida, que podría determinar cuál de ellos será el candidato presidencial republicano.

Al ser ahora foco de las críticas y ataques, es probable que Gingrich no pueda repetir la explosión de la semana pasada en el debate de Charleston, cuando en la apertura de la transmisión su duro ataque a los medios liberales lo lanzó hacia el triunfo en Carolina del Sur. Esta victoria le permitió recaudar un millón de dólares en sólo 24 horas.

Sacando provecho de los traspiés de Romney, sobre todo con relación a los impuestos, Gingrich logró, pocas horas después de la "disparada" en televisión, humillar al ex gobernador de Massachusetts y triunfar en los comicios.

Gingrich tiene motivos para sentir confianza. Hasta hace sólo diez días, Romney lideraba en Florida por 22 puntos, pero hoy está paralizado en el 32 por ciento, nueve puntos detrás de él, según una encuesta publicada ayer por Rasmussen Reports. Otra encuesta realizada por Insider Advantageanticipa un resultado similar, situando a Gingrich con una ventaja de ocho puntos.

Si el 31 de enero las urnas confirman estas proyecciones, no puede descartarse que Santorum abandone la carrera. De suceder esto, Gingrich pasaría a ser el único ultraconservador en la disputa republicana, el verdadero "anti-Romney".

Esto, junto con el descontento de buena parte de las bases republicanas más conservadoras y de los independientes con Romney, llevaría a que las posibilidades de Gingrich de ser el próximo candidato republicano aumentaran considerablemente.

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