Luis Juez hizo su clásica movida de oportunismo. Se montó a la ola mediática para sacar rédito del papelón en la Tamse con la designación frustrada de Rolando Villar. Para esto debió olvidar rápidamente que Villar fue parte de su campaña en 2007.
Mestre quiere el traslado de la Capital
Ramón Mestre sorprendió la semana pasada en Buenos Aires al replantear el proyecto de traslado de la Capital, para “alentar el federalismo y que se produzcan nuevos polos de desarrollo”. El senador nacional no precisó adónde debería situarse la Capital, pero su condición de cordobés, y además de candidato a intendente, llevó al ex ministro menemista, Roberto Dromi, el moderador del panel que integraban también los alcaldes de Rosario, Miguel Lifschitz, y de Mendoza, Víctor Fayad, y el gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi, a adjudicarle al radical un excesivo localismo. El listado de participantes fue un motivo de alegría para el cordobés, porque la Universidad del Salvador, que organizó el evento, así como invitó a los intendentes de Rosario y Mendoza convocó a un candidato, que en las encuestas, por cierto, lleva una amplísima ventaja. Para Mestre, sacar la Capital de Buenos Aires ayudaría a que otras grande ciudades puedan desarrollarse. Citó, el radical, los ejemplos de Brasil, México, Estados Unidos y Alemania, donde la capital nacional no es el epicentro absoluto del poder económico. En Alemania, explicó, Hamburgo, Colonia y Munich tienen tanto peso como Berlín. En Estados Unidos, Washington es la capital política, pero comparte protagonismo económico con otras ciudades de los cuatro puntos cardinales del país. “Hay que empezar por respetar la Constitución Nacional, que en su primer artículo dice que estamos en un sistema republicano y federal, y que no se cumple”, señaló Mestre. Dromi le contestó que Mestre estaba reviviendo el conflicto histórico entre los intereses de Buenos Aires y de Córdoba. El traslado de la Capital fue impulsada por el ex presidente Raúl Alfonsín, con destino a Viedma, pero la propuesta tuvo un fuerte rechazo y debió archivarla.
Café literario en la Casa Radical
Dentro de poco tiempo, será posible hacer compras en el shopping del Patio Olmos y tomarse el cafecito reparador en la Casa Radical. Así es: la Casa Radical tendrá en la planta baja un café. El emprendimiento fue discutido en la reunión plenaria del lunes por la noche en el Comité Provincia, a la que asistió para exponer la idea el congresal Alejandro Balián. Según lo que explicó el dirigente nicolasista, se tratará de un “café literario”, cuya actividad principal serán las conferencias y los debates nocturnos. De todos modos, previa habilitación municipal, la máquina de café estará encendida el resto del día para los caminantes de la zona. El café literario estará ubicado en un espacio que queda libre entre el Salón Macario Carrizo y el muro exterior hacia la avenida Vélez Sársfield. Alguna vez funcionó allí el centro de cómputos electoral, y en otro tiempo, la OTR (Organización de los Trabajadores Radical). Las paredes serán ocupadas por bibliotecas con obras de diverso origen, pero, claro, mayoritariamente radicales. Aseguran los impulsores del cafecito que los precios serán bastante más baratos que los de otros reductos de la zona. Los radicales suelen hacer sus tertulias en el bar que está justo enfrente de la sede partidaria, o en el Golden. Ahora, tendrán una nueva opción.
Arriola se dio un baño de peronismo
Walter Arriola cerró una semana muy complicada para su despacho de secretario de Gobierno municipal dándose un baño de peronismo, el viernes por la noche, en la inauguración de la Casa del Militante. Los sinuosos caminos de la nueva política llevaron al ex radical alfonsinista (en los años ochenta) a tributar con su presencia en el acto organizado por peronistas K de la Capital. Aunque subió al palco, nadie le alcanzó el micrófono para que hable. Arriola no era la figurita esperada y hasta hubo quienes pusieron cara de disgusto, porque la invitación fue enviada, en realidad, al intendente Daniel Giacomino, al que defendieron en los discursos. En la esquina de Lima y Alvear, más de un millar de peronistas se reunió para celebrar el estreno de la Casa del Militante. Los discursos tuvieron el tono habitual modelo ’45 de los peronistas de Megafón. Juan Viola anticipó que no dejarán que “las banderas de Perón y de Evita dejen de flamear en lo alto de nuestra patria” y predijo que “ni Mestre ni Aguad, ni algunos liberales sin ideología (¿?) podrán vencernos si estamos organizados. La legisladora Nadia Fernández rescató “los innumerables beneficios que el pueblo argentino tiene con este modelo nacional y popular”. Del acto participaron, además, la diputada nacional Julia Perié (FPV-Misiones), la concejal Virginia Pagnanini y el secretario general de Peronismo Militante nacional, Héctor Fernández.
Balak, el financista de Limia
¿Quién es este Limia que ensució varias paredes en la ciudad promoviéndose como candidato a intendende del PJ? La pregunta es de un veterano dirigente de la Capital en un café cercano al Concejo Deliberante. Uno de sus interlocutores, algo más joven y actualizado ofreció su versión. Se trata de uno de los tantos «audaces» en plan de aprovechamiento de espacios supuestamentes vacíos en el peronismo de la ciudad que, financiado por el publicista Marcelo Balak, se largo a la caza de «algún carguito» en el próximo turno electoral. Limia no registra antecedentes de militancia ni de función pública. En este sentido un paso bastante mal recordado en la Lotería de Córdoba. Son los «buscas» de siempre, éste con alguien dispuesto a gastar unos pesos para que aparezca en los medios.
Apuntan contra Cugat en el negrismo
El legislador Alfredo Cugat, desde que abandonó el negrismo, se ha convertido en el personaje menos querido de Morena y/o Alternativa y Renovación. Lo acusan a Cugat de haber recibido cargos durante 25 años de mano Mario Negri, para dejarlo ahora por Oscar Aguad porque los vientos soplan en esa dirección. Los más enojados son los jóvenes negristas, encabezados por Juan Negri, quienes le reclaman que renuncie a la banca a la que llegó por ese espacio, y lo desafían a que arme su propio núcleo para competir en elecciones internas. El distanciamiento de Cugat con Negri comenzó cuando el legislador se candidateó, sin permiso de su jefe político, para presidir el Comité Capital, a mediados del año pasado.










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