Rojo fiscal y uso del Central, récords de 2012

Por Alcadio Oña.

Aún faltan poco más de cuatro meses para conocer la magnitud definitiva, pero ya no quedan dudas: este año, el rojo de las cuentas públicas será récord . Y récord, también, los recursos del Banco Central y de la ANSeS que el Gobierno usará para tapar el buraco financiero.

El Fondo Monetario acuñó una medida propia para determinar la situación fiscal, que excluye los pagos de la deuda y pone la mira en los gastos y los ingresos necesarios para el funcionamiento del Estado. Es una manera de promover ajustes y de darles garantías de cobro a los acreedores.

En línea con el método del FMI, los funcionarios prefieren hablar de superávit o déficit primarios. Y, de paso, intentan maquillar los números reales de las cuentas públicas.

Pero el cuadro verdadero salta cuando se incorporan los pagos de la deuda. Así, algunas consultoras estiman, para este año, un desequilibrio cercano a los 65.000 millones de pesos, el doble que en 2011 . Otras apuntan a 50.000 millones, con un aumento del 66 % .

Una de esos institutos privados advierte, también en números, que al cabo del ejercicio la asistencia del BCRA al Tesoro Nacional resultará monumental. Computa US$ 7.853 millones por la utilización de las reservas para pagarles a los acreedores. Alrededor de $ 8.000 millones en utilidades, que se hacen efectivas aunque sólo sean contables. Más la friolera de $ 69.300 millones por los llamados adelantos transitorios que ya son permanentes.

Son cifras que abruman. Y traducidas a pesos de hoy alcanzan a 114.548 millones: esa es la plata que este año el Gobierno sacará del banco que preside Mercedes Marcó del Pont.

Todo, gracias a un nuevo Fondo del Desendeudamiento y a una reforma a la Carta Orgánica de la entidad que permitieron ampliar considerablemente las transferencias al Tesoro. Gran parte del paquete es, en realidad, deuda con probable destino de pagadiós .

Pero si todavía subsiste un margen para el asombro, hay una cifra más. Entre 2006 y 2012, el Gobierno habrá exprimido al Central en nada menos que $ 274.000 millones .

Y la orquesta seguirá tocando en 2013, el año de las elecciones. Habrá otro Fondo del Desendeudamiento y, si es necesaria, una nueva reforma a la Carta Orgánica: dólares y emisión, para sostener las cuentas fiscales y alimentar los planes del poder político .

La ANSeS contribuye por dos vías también cuantiosas. Con el superávit propio, encubre parte del desequilibrio del Tesoro Nacional. Y con el denominado Fondo de Sustentabilidad del Sistema Previsional, toma bonos del Estado en pesos o en divisas según sean las necesidades.

Ninguna de semejantes fuentes está al alcance de la provincias, que andan de ajuste en ajuste, incrementan la presión impositiva o acumulan deudas con proveedores y contratistas. Y enfrentan, además, el recorte de transferencias del Gobierno nacional.

Una pregunta asoma inevitable: ¿en qué y como se gastan tantos recursos públicos?

Algunas respuestas, nunca todas, pueden encontrarse en una página que el Ministerio de Economía reflotó hace unas semanas, después de un paréntesis de varios meses (www.mecon.gov.ar–Secretaría de Hacienda).

Quizás porque fue considerada información contraproducente, desapareció el destino geográfico de los fondos, o sea, las provincias adónde van. Y en el camino quedó la posibilidad de detectar ciertos privilegios. Por ejemplo, el reparto de Vialidad Nacional.

Aún así, los datos al 27 de agosto permiten advertir velocidades muy diferentes en el uso de los fondos : D En el Ministerio de Planificación, las partidas para bancar a Aerolíneas Argentinas y subsidiar las tarifas de trenes, subtes y colectivos están agotadas : se gastó el 99,8 % o directamente el 100 % Hay otras fuentes de las que sale dinero con destino al transporte, pero la página reformada impide identificarlas.

D También en el área de Julio De Vido es posible comprobar que del presupuesto anual para viviendas apenas fue usado el 41,4 % . Un 37 % en el plan Más escuelas, mejor educación. O un 43 % en Urbanización de villas y asentamientos.

D Otros contrastes igualmente notables saltan al interior de la Jefatura de Gabinete. En Prensa y Difusión , se utilizó el 82 % de la partida y un 71 % en Fútbol para Todos . En cambio, el gasto asignado a política ambiental sólo avanzó 10 % y hubo un raquítico 1 % para el programa Desarrollo Sustentable Cuenca Matanza–Riachuelo .

Llamativo es, también, que para el Plan Trabajar, un instrumento usual para alinear voluntades políticas, no se haya usado más del 35 % del gasto contemplado. Y que en la Atención de la madre y el niño la cuenta arroje un 47 %.

Para poner todos estos números en contexto, al 27 de agosto el empleo de las partidas presupuestadas promedió un 59 % .

Los porcentajes irán cambiando de aquí a fin de año y algunos fondos se acercarán a los montos asignados al principio. Pero con lo que ya hay, es posible asegurar que habrá más plata para Aerolíneas y otros transportes, probablemente también en Prensa y Difusión o en Fútbol para Todos.

Gracias a los superpoderes del jefe de Gabinete, podrán trasladarse recursos de un lado al otro, tal cual el kirchnerismo hace a destajo. Otro paso cantado es un fuerte aumento del gasto, a través de al menos un decreto de necesidad y urgencia: ninguna novedad, tampoco.

Transcurridos ocho meses del año, está a la vista que todas aquellas partidas usadas por debajo del promedio general del 59 % han quedado rezagadas y muestran, a la vez, cierto orden de prioridades en el destino que el Gobierno da a los recursos públicos. A veces, bastante alejado del relato oficial.

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