En el proyecto tratado anoche, en la última ordinaria del año, los ediles de la UCR, contestes de la mortandad de peces ocurrida hace algunos días, y cuyas causas se investigan, advierten sobre la posibilidad de que nuestro río esté recibiendo efluentes contaminantes desde distritos vecinos
Lo que se pretende es deslindar responsabilidades, de manera de dejar aclarado lo sucedido y evaluar si cabe alguna sanción por alguna conducta irresponsable -como el volcado de agrotóxicos o el lavado de elementos agrícolas en las aguas del Rojas- o si simplemente se trata de una mortandad natural provocada por la baja oxigenación del agua. Justamente, como ya hemos consignado, esas dos son las hipótesis que se manejan al respecto de lo ocurrido.
Como consignáramos oportunamente, en estos días era visible la presencia de decenas de peces muertos en las aguas de nuestro río, desde aguas abajo hacia el puente de la 45 y desde ahí aproximadamente hasta el puente del Matadero: en las márgenes de nuestro río se observan decenas de carpas, bogas, sábalos y hasta doraditos. Sorprendentemente, el fenómeno no se manifestó más allá del viejo puente de la vía, es decir, luego del Matadero.
Esto, según algunos refuerza una de los teorías que existen al respecto de esta nueva ola de mortandad entre las especies, y que sindica al supuesto lavado de un "mosquito" procedente de alguna explotación en las aguas del Río Rojas, aguas abajo del puente de la 45, o al volcado de algún agrotóxico en esa zona.
Pero también hay quienes aseguran que, en rigor, esta mortandad se debe simplemente a que hay baja oxigenación en el agua del Río, que está muy bajo por la falta de lluvias importantes que contribuyan a "limpiar" las aguas.
Pero en tanto, a través de un proyecto que era tratado anoche en el concejo deliberante local, los ediles del radicalismo, contestes de esta situación, exigen que el gobierno municipal adopte medidas concretas en pos de prevenir la presencia y/o volcado de contaminantes externos en las aguas de nuestro río.
En ese sentido, y vinculando esa iniciativa a lo ocurrido últimamente, la bancada radical además sugiere una tercera posibilidad, que este diario en su momento ya había tratado en un informe: que las aguas de nuestro río estén recibiendo efluentes contaminantes desde distritos vecinos, puntualmente de Colón.
Aunque se trata de una situación que pocos conocen, tanto el Río Rojas como demás cursos de agua y cauces subsidiarios que componen lo que se denomina Cuenca del Río Arrecifes, podrían estar expuestos a un grave riesgo de contaminación por vuelco persistente de desechos cloacales.
Es que en el vecino distrito de Colón hay serios inconvenientes con el denominado Canal Colón que, aunque fue objeto de millonarias inversiones por parte del gobierno provincial para su ampliación -concomitantemente con las obras realizadas aquí en los aliviadores de Guido y La Biznaga, hace algunos años-, pareciera que ese sistema sigue contaminando.
Lo que sucedería es que el agua que se origina en el sistema cloacal del vecino distrito, (que trabaja forzado y con importantes pérdidas en el casco urbano), se dirige a la planta depuradora de Obras Sanitarias, ubicada en calles 21 y 60 de esa ciudad. Aunque se ha aducido por parte de sus responsables que al final del proceso el agua tratada quedaría "limpia y pura", investigaciones periodísticas habrían demostrado que, en rigor, se siguen volcando al Canal Colón líquidos descriptos como "fétidos, espumosos, y color blanco".
Estos líquidos son recibidos por un canal artificial que se encuentra detrás de la planta depuradora de Colón; recorre unos mil metros, pasa por debajo de los puentes de calle 9 y ruta 8, y desemboca, finalmente, en el Canal Colón, a unos doscientos metros del dique de contención del Lago Municipal.
El canal de la planta depuradora descargaría productos químicos, pesticidas, residuos industriales y sustancias tensioactivas contenidas en los detergentes, además de nitrógenos y fosfatos, compuestos orgánicos en descomposición, aceites derivados del petróleo, compuestos químicos, y residuos sanitarios. El agua contaminada se dirigiría así a Rojas, Salto, Arrecifes, Ramallo y finalmente desembocaría en el Río Paraná.
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