El titular de la Sociedad Rural de Junín consideró que los presidentes de las cuatro entidades “no lograron transmitir lo que los productores necesitan”.
La movida se pondrá en marcha mañana, en una asamblea de productores organizada por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) a desarrollarse a las 10, en la entrada de la Sociedad Rural de Chacabuco.
El motivo formal del encuentro será plantear un nuevo reclamo al gobierno nacional por las pérdidas que originó la sequía de comienzos de año en las cosechas de maíz y soja. Pero los organizadores ya adelantaron que las trabas a las exportaciones de trigo constituirán un capítulo central de la reunión, que se convertirá así en el primer paso de una ofensiva por esta problemática -que se profundizará en los primeros días de marzo con una segunda asamblea, a realizarse en la localidad de Tres Arroyos-.
“Volvemos a reunir a los productores para debatir acerca de un problema que ya es crónico: la libertad de comercialización de trigo”, afirmó el presidente de la Sociedad Rural de Junín, Rodrigo Esponda, y agregó: “La máxima expectativa está puesta en la presencia de los cuatro presidentes de las organizaciones que integran la mesa de enlace. Creemos que es necesario que unifiquen criterios y planteen una estrategia para que los productores tengan una visión acerca de hacia dónde vamos”.
Crítico con las autoridades del sector, el dirigente agregó: “Hasta ahora, los cuatro presidentes han privilegiado cuestiones particulares de cada entidad y no han logrado transmitir lo que los productores están necesitando. Ojalá que el jueves podamos transmitirles claramente nuestras necesidades”.
El 67% del
total del país
En un marco signado por el cierre de los cupos de exportación de trigo -una medida que el gobierno nacional fundamenta en la “protección” del abastecimiento interno y de los precios para el mercado nacional-, los productores bonaerenses se pondrán al frente del reclamo a partir del hecho de que en nuestra provincia se produce el 67 por ciento del total de trigo cosechado en el país.
“Y también porque el trigo bonaerense es el último que se cosecha y se encuentra, así, con los precios más bajos de cada campaña anual”, dicen en Carbap.
“El Gobierno no abre los cupos de exportación ni aún cuando ya se ha completado el abastecimiento al mercado interno, y mantiene así pisado el precio”, sostienen en la entidad, donde calculan que por esta política el productor está perdiendo entre 50 y 60 dólares por tonelada.
“El negocio lo hacen los grandes molinos, que le compran el trigo a los productores a valores deprimidos, hacen harina y la exportan”, indican, afirmando que, por la persistencia de esta situación, muchos productores bonaerenses se están pasando, “como escape”, al cultivo de cebada.
Reunión ampliada
De este modo, aunque la asamblea de mañana nucleará mayoritariamente a productores del noroeste bonaerense, y se realizará en Chacabuco “por ser una zona emblemática de la producción agropecuaria y maicera en especial, que ha sufrido una importante pérdida debido a la última sequía”, en la reunión se abordarán “los graves problemas de comercialización” en general que afectan al campo, con eje en las trabas vigentes en el caso del trigo, cuya producción se concentra en la región sur de la Provincia.
Por eso, se tratará en rigor de un encuentro ampliado, al que han sido invitados dirigentes de entidades rurales de Santa Fe y Córdoba; la conducción de la Mesa de Enlace (que nuclea a la Sociedad Rural, CRA, Coninagro y Federación Agraria) que, según se indicó, ya confirmó su asistencia; referentes del sector como el entrerriano Alfredo De Angeli; y legisladores nacionales y bonaerenses que representan al interior provincial.
Tras ese primer paso, en Carbap ya prevén para el 1 ó 2 de marzo una nueva asamblea que será, en ese caso, “bien triguera”. Se desarrollará en Tres Arroyos, pocos días antes de que en esa ciudad se celebre la versión 2012 de la Fiesta Nacional del Trigo, para profundizar allí los reclamos por “cambios drásticos en las políticas oficiales que afectan la comercialización” de este cultivo, “con la apertura de los cupos de exportación y otras medidas que le permitan al productor recuperar el valor real de su producción”.
Sin cortes
En diálogo con DEMOCRACIA, Esponda aseguró que, si bien las trabas a la exportación de cereales constituyen un “problema crónico” para el sector, los productores no piensan en volver a las rutas para protestar.
En este sentido, afirmó: “De ninguna manera hay ánimos de volver a los cortes. Creemos que eso es parte del pasado y que tenemos que buscar otra forma de protestar y de luchar por lo que nos corresponde. Sí vamos a continuar reclamando y unificando criterios, pero esa fue una etapa que ya pasó y creemos que no es la manera de reclamar”.

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