El secretario de Obras y Servicios Públicos analizó en profundidad el problema con el tratamiento de la basura, y opinó que “en algunos lugares del área metropolitana es probable que haya que construir incineradoras”. Además, explicó el servicio de recolección que brindan Covelia y Ashira, y lo comparó con el que realiza la comuna. Su opinión sobre la municipalización de la recolección.
El servicio de recolección en el distrito se divide casi en partes iguales entre Covelia y Ashira, y un 10 por ciento está en manos del municipio. ¿Cuál es la principal diferencia entre la prestación estatal y privada? Un barrendero de Covelia o Ashira cobra 7 mil pesos al mes aproximadamente, mientras que un barrendero municipal recibe entre 2 y 3 mil pesos. De aquí parte el temor del gremio de Camioneros ante una posible municipalización del servicio.
Algunos sectores políticos dicen que se está construyendo una incineradora en San Martín, el intendente repite que su decisión es la no instalación. ¿Cuál es la situación real en el predio Norte III?
La situación real es que no hay ningún proyecto de planta incineradora que haya sido presentada en la Municipalidad. Hubo un pedido de zonificación que se hizo en la gestión anterior. Ni el anterior gobierno, ni el actual, han contestado positivamente ese pedido. Hay una licitación que hizo en su momento ENARSA, que fue desactivada, porque uno de sus problemas era que no tenía localización. Por lo que tenemos conocimiento, nadie está considerando un proyecto para una planta incineradora en San Martín. Tal como lo manifestó el intendente, nosotros queremos tomar conocimiento previamente de ese proyecto.
¿El terreno pertenece a la Municipalidad?
No, es del CEAMSE, que es mitad de la Provincia y mitad de la Ciudad de Buenos Aires.
¿Y si el CEAMSE quiere instalar una planta en ese terreno, a quién le tiene que pedir permiso?
Al municipio, y a la Provincia, pero la Provincia es parte del CEAMSE también.
Especialistas advierten que a mitad de 2013 los terrenos -donde se aloja la basura hoy en día- no tendrán capacidad de almacenamiento. ¿Qué hay que hacer con la basura, qué visión tiene?
Es real que hay un límite, más o menos cercano, en la capacidad de disposición final en Campo de Mayo del CEAMSE, podrá ser uno o dos años. La verdad es que existe la necesidad de encarar una solución más a largo plazo. La solución más a largo plazo que hay en el mundo tiene tres variables, que se combinan. Una, la reducción a través del reciclaje y la recuperación. Dos, la incineración o algún otro tipo de procesamiento de transformación en energía, a través de la quema o biomasa. Y tres, siempre existe una necesidad de que una parte vaya a disposición final. Hay muy pocos lugares en el mundo donde hay cero disposición final. Eso quiere decir que, en algún punto del área metropolitana, habrá que preparar instalaciones para esas tres actividades. Los municipios deberán tener plantas de tratamiento y reciclaje. En algunos lugares es probable que haya que construir plantas incineradoras. Y también existirá la necesidad de que, en el CEAMSE o en otros lados, existan centros de disposición final. Lo que está claro es que hay que reducir el volumen que va a disposición final, porque ningún municipio aceptará esos volúmenes de disposición final tal como se manejan hasta ahora.
Es decir, que alguna parte del área metropolitana se tendrán que instalar incineradoras.
En general, las ciudades más grandes del mundo incineran, por lo menos una parte. Hay tecnologías para incinerar que tienen un muy bajo impacto. Probablemente un impacto más bajo que la disposición final que hacemos nosotros ahora. No hay que olvidar que lo que se hace ahora también tiene un impacto ambiental, en términos de olores y las molestias que genera. La incineración es una de las alternativas. Hay quien se opone a eso y habrá que ver cuál es el abanico de alternativas. Pero alguna decisión en algún sentido habrá que tomar.
¿Lo que se hace hoy con la basura contamina más que lo que contamina una incineradora que cumple con las condiciones de control?
No, pero no olvidemos que lo que hacemos hoy también tiene un impacto ambiental.
¿Qué se hace hoy específicamente?
Se disponen 16 mil toneladas diarias de basura en Campo de Mayo. Eso tiene un impacto negativo obviamente. Los municipios vecinos, no sólo San Martín, se han quejado de los olores, del fenómeno social que se produce alrededor de la recuperación de la basura, de la gente que va a la montaña…
Sin la intención de entrar en la chicana política. ¿Cómo percibe las críticas que hacen los dirigentes del anterior gobierno al respecto?
En eso prefiero no meterme. Lo que me parece importante son dos cosas. El intendente dijo que San Martín ya ha sufrido, en los últimos 30 años, un impacto negativo muy importante por la actividad del CEAMSE, por lo que le correspondería a otros llevar esa carga. Y, por otro lado, es necesaria cierta madurez para tratar el tema de la basura. No es un problema que va a desaparecer, alguien la va a tener que recibir y alguien la va a tener que tratar. Entonces, el peor esquema es que cada uno esté por su cuenta. Nosotros estamos de acuerdo en que la Provincia explore alternativas de consorcios regionales, tal cual se dio en La Plata, Berisso y Ensenada, nos parece positivo. Pero en todos lados esa carga se reparte de alguna manera. Lo que nunca va a pasar es que el problema desaparezca por ponernos en ambientalistas acérrimos y protestemos. Si nos negamos a una solución colectiva, vamos a tener que resolver nosotros nuestro problema, y San Martín no tiene mucho lugar más para enterrar.
Dígame si me equivoco, ¿hoy la recolección de la basura en San Martín la realiza mitad Covelia y mitad Ashira?
En realidad se reparte de la siguiente manera: más o menos el 50 por ciento lo recoge Ashira, el 40 por ciento Covelia, y el 10 por ciento lo recoge el municipio en el área Reconquista.
En el último mes, varios intendentes sugirieron una posible municipalización del servicio, con Quilmes como el caso más relevante. ¿Cree que en los próximos diez años se va a ir municipalizando el servicio de manera gradual? Sobre todo por el alto costo que tiene para el presupuesto.
La verdad que eso no lo puedo afirmar en estos momentos. Lo que sí puedo decir es que estamos tratando de optimizar lo que gastamos y explorando alternativas para hacer más eficiente el gasto y mejorar la recolección. Nosotros tenemos contrato con las empresas hasta 2014.
¿Recién el año que viene se va a estudiar qué hacer con esos contratos, si renovar o no?
Sí.
Tenía entendido que la renovación es con una cláusula automática que eleva los montos de los servicios. ¿Es así?
Tienen una cláusula de redeterminación. Es decir, según los índices de inflación oficiales del INDEC y de los convenios colectivos de trabajo, cada tanto varía el monto del contrato y aumenta un porcentaje.
¿El municipio está conforme con el servicio de estas empresas?
Nosotros no estamos nunca conformes. Inspeccionamos y multamos a las empresas y ellas responden en diferentes medidas. Creemos que hay un sistema que excede el contrato de las empresas en el cual hay que avanzar si queremos mejorar la ciudad. Hay que tener en cuenta que las expectativas de la sociedad también van avanzando y nosotros también exigimos más.
¿Cuánto consume este servicio del presupuesto municipal?
El 20 por ciento.
¿Se puede comparar cuánto gasta el municipio en la recolección municipalizada proporcionalmente con lo que gastan las empresas?
Actualmente no se puede, pero estamos tratando que se pueda. No te olvides que los camiones, los equipos y los empleados que pertenecen al municipio realizan muchas actividades. Esta semana (de fuertes lluvias) estuvieron destapando sumideros y sacando basura para que no se inunden algunas zonas. Nosotros queremos ir hacia una unidad de costo que nos permita saber cuánto nos cuenta recolectar la basura. Además, no es lo mismo lo que recolectamos nosotros, en la periferia de las villas, donde se tira el reciclaje. Es diferente. Y tampoco nos olvidemos que los costos municipales no sólo son sueldos, combustibles y arreglos, hay que incluir la amortización de los equipos y todos los gastos que eso tiene.
¿Si alguien decide municipalizar el servicio en algún momento, se tomarían los empleados de las empresas? Una de las críticas que se le hizo al intendente de Quilmes era la cantidad de desempleados que iban a quedar.
La principal asimetría en la materia es lo que gana un barrendero de Camioneros y lo que gana un empleado municipal. Yo no quiero hablar de lo que pasa en otros distritos, pero éste fue el problema en ese caso. No es un problema que tengamos nosotros porque no pensamos en ninguna alternativa de ese tipo.
Comentá la nota