El senador puntano fue al comité del PD con varios de sus "compañeros" mendocinos. Los esperaba un nutrido grupo de dirigentes de la fuerza provincial dispuestos a unirse.
Así, "el Adolfo" se ha transformado en un armador político del Peronismo Federal y se ha impuesto la tarea de conformar un frente político en condiciones de enfrentar al kirchnerismo.
En nuestra provincia, el senador nacional de San Luis, que vino acompañado por el diputado nacional sanjuanino Roberto Basualdo, imagina que su espacio sume al Partido Demócrata y todo parece bien encaminado. De hecho, la fuerza provincial los recibió con los brazos abiertos en su tradicional sede partidaria de calle Sarmiento.
A tal punto resulta extraño el encuentro que uno de los peronistas de visita en el comité PD, Enrique Thomas, al llegar y saludarse con un compañero (¿o correligionario?) dijo: "No había venido nunca a esta sede y en pocos días vine dos veces", refiriéndose a cuando acompañó a Felipe Solá a fines del mes pasado.
Ayer, Rodríguez Saá dio formalmente iniciadas las conversaciones con el PD. Llegó a la provincia y, acompañado por los referentes locales del Peronismo Federal (entre los que se destacó el vicegobernador Cristian Racconto), se arrimó al local partidario demócrata, donde lo esperaba una multitud de dirigentes y militantes gansos, quienes hasta engalanaron la calle con banderitas plásticas argentinas.
Salvo Omar Parisi, Jorge Difonso (quien envió a su hermano, el ex senador Eduardo Difonso, en representación) y Carlos Balter (cuya ausencia no implica falta de adhesión al frente), se convocaron los principales dirigentes del PD, los antiguos "duros", como Jorge Barbeito, y los más nuevos y con vocación frentista, como Omar De Marchi.
Estaban Gabriel Llano, el actual legislador Roberto Pradines y los ex Richard Battagión, Diego Arenas, Mario Lampa, Marcos Niven y Sergio Miranda (entre otros), el flamante concejal de Capital Guillermo Mosso y el ex lasherino Ricardo Castaños. Todos bajo el mismo techo, junto a los peronistas Simón Bestani, Daniel Cassia y el ex intendente de Luján Luis Carral. También estuvieron dirigentes del macrismo mendocino, como el candidato a diputado provincial del Pro Sebastián Cremaschi y Agustín Frúgoli (un apellido muy vinculado a la historia gansa).
Así de extraño resultó el encuentro entre viejos enconados adversarios. Sin embargo, las coincidencias, muchas remarcadas por el propio senador puntano, son mucho más profundas y coherentes, más allá del espanto al kirchnerismo que los une.
Ellos gustan denominarse un espacio ubicado al centro del espectro ideológico y no del centro a la derecha, como algún dirigente malintencionado podría decir.
"Kirchner, desde el discurso, se corre a la izquierda y nos pone a nosotros a la derecha. Creemos en el movimiento productivo argentino", dice Bestani, apelando al lema duhaldista. Consultado acerca de que si eso los acerca a lo más tradicional del peronismo, Bestani asiente, pero mete una aclaración: "Somos Duhalde y Lavagna de 2002-2003". Las dos preguntas acerca de la filiación ideológica de centro-derecha y la vinculación al peronismo tradicional resultaron incómodas.
Rodríguez Saá, la estrella del encuentro, anunció la voluntad de construir un frente nacional que enfrente al kirchnerismo con posibilidades ciertas de ganar y ayudar a que esa agrupación tenga un correlato local, pero con el compromiso de no interferir en la decisión de los dirigentes locales: "Somos federales, respetamos la voluntad de los mendocinos para construir este espacio".
Andrés Grau observaba el auditorio y sonreía. Los Andes le consultó si habría acuerdo en Mendoza. Y el presidente del PD se limito a asentir, mientras se remarcaba su sonrisa. Casi la expresión de la esperanza.







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