ROCA (AR).- Los problemas en el cuartel central de Bomberos Voluntarios no sólo pasa por el financiamiento. El escaso y casi obsoleto parque automotor es otro de los inconvenientes que deberán resolver las autoridades de esta institución en un corto plazo.
Por ejemplo y en lo que a movilidad se trata, actualmente cuentan con una camión Fiat Iveco (con capacidad para 900 litros de agua), modelo 82, que ya no da para más. El motor del pequeño vehículo ya está fundido y la velocidad que alcanza es muy baja.
También cuentan con un camión Ford 700 (7000 litros), modelo 72, al cual no se le da mayor utilidad ya que sólo sirve para el transporte de agua en caso de un siniestro de importancia. La otra unidad, un Ford 600, está en reparación ya que también se el fundió el motor. "Esta es una realidad. Si hoy tuviéramos que hablar de un incendio grande tendríamos que pedir asistencia a otro cuartel de la zona", reconoció ayer el primer jefe del cuartel, Adrián Andrade.
También comentó que en el destacamento 2 de Junio cuentan con otras dos unidades livianas las cuales fueron reparadas pero que también demandarían una inversión en cuanto a equipamiento.
Esta situación se suma a los problemas de financiamiento que desde hace meses vienen demandando las autoridades de Bomberos Voluntarios. La denominada Ley Edersa, que teóricamente serviría para colaborar con estas instituciones a partir del aporte efectuado por los vecinos en la factura de luz, no terminó de consolidarse en los hechos. Desde hace varios meses que las autoridades de bomberos de toda la provincia vienen reclamando a Defensa Civil para que mensualmente deposite ese dinero.
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