El servicio comenzaría a restablecerse durante la madrugada
En tanto la empresa Aguas Rionegrinas SA (ARSA) informó que el servicio comenzaría a reestablecerse esta madrugada argumentando que la "alta turbiedad" registrada en los ríos Negro y Neuquén impedía captar el fluido para distribuirlo a través de la red domiciliaria.
Los problemas comenzaron el sábado a última hora y hasta anoche no tenían solución. La empresa, a cargo del servicio, emitió ayer dos escuetos comunicados de prensa donde se aclaraba que "por la alta turbiedad registrada en el río se hacía imposible proveer de agua potable a la ciudad".
Anoche el ministro de Obras y Servicios Públicos, César del Valle, dijo que estaban intentando reestablecer el abastecimiento pero puntualizó que recién en 24 horas se podía normalizar totalmente.
Aclaró varios aspectos de la problemática. Por un lado explicó que el río Limay ya venía arrastrando sedimentos de la zona cordillerana. Pero las tormentas registradas en toda la región le fue aportando al río Negro -a través de defensas y desagües- todavía más turbiedad. "En Choele y Darwin la calidad del agua es todavía peor que en el Valle", aclaró.
También subrayó que no se está bombeando agua porque los sedimentos romperían los filtros y generarían perjuicios en las plantas de abastecimiento. "Estamos evitando generar un mal mayor", dijo.
En definitiva el sistema no bombeó agua durante dos días lo que provocó el inmediato malestar de los vecinos. La falta de agua se reflejó en las góndolas de los supermercados. Miles de usuarios se volcaron a las despensas y grandes supermercados para contar al menos "con una gota".
Ayer, un empleado de la firma Topsy, ubicada en Tucumán 747 explicó que la gente se llevó todo lo que encontró a mano. "Envases de 1, 1,5 y 5 litros prácticamente desaparecieron", dijo y rápidamente aclaró que la demanda fue tal que hasta tuvieron que pedir refuerzo de la casa central en Neuquén.
Una situación similar se vivió en las sucursales de la Cooperativa Obrera donde los clientes también se llevaron toda el agua mineral. "Hubo gente que compró bidones de cinco litros hasta por seis unidades", explicó sorprendida una empleada.
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