Las denuncias por robos de placas y otros elementos en los cementerios El Salvador y La Piedad no son una novedad y se producen casi cotidianamente. La directora del área, Marina Borgatello, reconoció que “la seguridad es un problema serio por la complejidad que tiene la vigilancia de los terrenos”, pero también adelantó que en el transcurso del próximo mes se reforzará la presencia de agentes de vigilancia.
La denunciante es Mirta Morán, que aún recuerda lo sucedido el 19 de junio pasado y también para Navidad. “A mitad de año ya había pasado, encontré el mármol caído y el cajón afuera; y ahora la misma situación”, contó la mujer, quien detalló que “nuevamente habían sacado el mármol y también se había otras tumbas violentadas y sin placas, fotos tiradas por todos lados y objetos rotos”.
La damnificada hizo la denuncia en la dirección del cementerio y no pudo evitar su enojo. “Pago regularmente la tasa de mantenimiento para que cuiden de la tumba”, afirmó.
Fotos, no. El caso de Mirta es el último, pero no el único. Semanas atrás, Florencia Marchese contó a través de una carta de los lectores en La Capital que a la tumba de sus abuelos en el cementerio El Salvador no le quedaba “nada de bronce”, y señaló que “da pena ver cómo han arrancado jarrones, placas y demás en distintos nichos”.
La mujer, arquitecta, había entrado además con la idea de registrar en fotografías “el patrimonio arquitectónico y escultórico” del cementerio. Sin embargo, los agentes de seguridad se lo prohibieron. “¿Podría la seguridad poner el mismo celo en que no se roben el bronce?”, se preguntó.
Falta de placas, mármoles y hasta la rotura de los catres del interior de los nichos son situaciones que enfrentan muchos propietarios, como fue el caso de Rubén y Juan Carlos Paciaroni, quienes no habían terminado con los trámites del nicho recién comprado que ya lo hallaron violentado.
La muestra de esos robos está en las propias oficinas de los cementerios, donde se guarda parte del material que los agentes de vigilancia y la policía logran recuperar. Uno de los operativos más importantes se llevó adelante al inicio del año pasado, cuando la Guardia Urbana (GUM) logró recuperar 30 kilos de piezas de bronces, entre cruces, placas y ornamentos, que estaban siendo sacadas de La Piedad.
Inversión. Ante la reiteración de estas situaciones, la Secretaría de Servicios Públicos puso en marcha una licitación para mejorar la seguridad en los dos predios municipales. La directora de Cementerios explicó que actualmente ambos cuentan con vigilancia privada, además de un servicio de policía adicional contratado para todo el año, y una de las mejoras será incorporar más agentes.
“A partir de la nueva licitación que forma parte del plan maestro de mejoras y modernización de los cementerios, la idea es sumar personal de vigilancia, pero también instalar un sistema de monitereo por cámaras que ya fue adjudicado”, detalló Borgatello.
La funcionaria admitió que se trata de “un problema serio”, y señaló que “en muchas oportunidades los policías de adicional han interceptado a personas que estaban robando y se han logrado recuperar algunos
elementos”.
Lo cierto es que a partir estas incorporaciones, el cementerio El Salvador (Ovidio Lagos 1840) contará con dos agentes por turno, mientras que La Piedad (Provincias Unidas 2652) tendrá tres agentes por turno.
Al personal de seguridad se sumarán, además, tres cámaras, que estarán colocadas en el acceso a El Salvador y otras cinco se instalarán en dos puestos en el predio de tres hectáreas que ocupa La Piedad. Se trata de una inversión que asciende a los 875 mil pesos y que está en la etapa final del proceso de licitación.
“La idea es que el sistema esté funcionando a fines de enero”, señaló Borgatello, quien confió en que las cámaras ayuden a disuadir a quienes cometen estos ilícitos”.
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