Subieron un 26%, según un relevamiento realizado por el Observatorio de Seguridad. Hubo un aumento importante en la cantidad de denuncias realizadas y, según ese mismo informe, los hurtos crecieron un 33%.
Elaborado por el Observatorio de Seguridad de la Universidad Nacional del Noroeste, ese documento revela que los robos aumentaron un 26 por ciento y los hurtos un 33 por ciento con respecto a 2011. No menos importante es la altura a la que trepó la cantidad de denuncias realizadas en las comisarías, con un crecimiento del 25 por ciento.
Esa diferencia en los índices de los respectivos ítems consignados comprueba que más de una víctima no registra su condición de tal en las seccionales policiales, actitud que ya fue señalada en más de una ocasión por los propios damnificados, como una manera de mostrar su escepticismo sobre la posibilidad de que las investigaciones lleguen a buen puerto. También influye la desconfianza acerca del tiempo que permanecerán los ladrones entre rejas y el miedo que –ante una liberación rápida- los malvivientes regresen para causar más daño.
Las mismas modalidades
El presidente del Observatorio local de Seguridad Ciudadana, Marcelo Sena, admitió en charla con DEMOCRACIA que “el accionar delictivo mantuvo sus modalidades durante el primer semestre del año” en Junín.
Más concreto, señaló que en comparación con los seis meses iniciales del año 2011, “el hurto y el robo continúan siendo los delitos más cometidos en nuestra ciudad”.
En cuanto a las estadísticas, y en base a los datos aportados por las comisarías locales, durante el primer trimestre del año los delitos de robo y hurto son los más frecuentes. “Estos mantienen ciertas modalidades como por ejemplo el tipo de bien sustraído y el lugar donde se cometen. En cuanto al bien, las motocicletas son las de mayor sustracción y en relación al lugar, ocurren principalmente en la vía pública”, explicó Sena.
El funcionario comentó que “en comparación con los estudios realizados durante el primer trimestre del año 2011 el accionar delictivo mantuvo sus modalidades. Hubo un aumento aproximado del 25% en la cantidad de denuncias registradas. En cuanto a los delitos el hurto creció un 33% y los robos un 26% estimativamente”.
En relación a los sectores donde se cometen los delitos, si bien hay ciertas variaciones según el mes analizado, en líneas generales los sectores IX, VI y IV son los que mayor cantidad de denuncias registran. “También es importante señalar que la mayor parte de los delitos ocurren durante la noche, en la franja horaria de 20 a 08”, puntualizó.
En los análisis del Observatorio no sólo se tienen en cuenta los hechos de robo y hurto, sino también otros delitos prevenibles contra la propiedad que incluyen diferentes modalidades delictivas según las categorías de análisis utilizadas por las fuerzas policiales.
Según Sena, el trabajo realizado por el Observatorio “busca contribuir a la construcción de un mapa de delito en la ciudad de Junín como así también conocer los posibles cambios en el accionar delictivo y sus protagonistas y de esta manera brindar datos para la toma de decisiones y formulación de políticas públicas”.
Días de mucha agitación y malestar
Las cifras aportadas por el organismo dependiente de la Unnoba no hacen más que refrendar la sensación que se percibe cada día en la ciudad. De hecho, ni los propios funcionarios del municipio niegan que la inseguridad está creciendo de manera inquietante.
En las últimas horas, el director de Seguridad de la comuna, asumió que la situación que se vive en nuestro medio es “preocupante”.
No obstante, donde más resuenan los gritos de protesta es en los barrios y el sector comercial. Esta semana, ambos sectores salieron a reclamar medidas concretas para revertir la seguidilla de hechos que se viene registrando a diario.
Es que en una de sus resurrecciones periódicas, la preocupación por la inseguridad se instaló con fuerza nuevamente en la comunidad juninense.
Una seguidilla de varios hechos demostró que la delincuencia sigue al acecho y que se pasea por diferentes puntos de la ciudad, con ataques en la vía pública –sobre todo bajo la modalidad arrebatos-, en casas y comercios.
Por esa razón, desde los barrios salieron a pedir medidas urgentes ante autoridades de la Municipalidad de Junín, a quienes trasladaron sus críticas sobre el desempeño de la Policía y de la Justicia.
El presidente del Foro Vecinal de Seguridad N° 2, en diálogo con DEMOCRACIA fue contundente: “La inseguridad nos está avasallando, es increíble lo que están robando. Son robos chicos pero causan daño, y lo peor es que los cometen los mismos de siempre porque entran a la comisaría y a las dos horas ya están en la calle de nuevo”, expresó el hombre domiciliado en el barrio San Martín.
Para Silva, hay “un déficit muy grande” en la actitud de la Policía, pero apuntó con más firmeza a la Justicia, ya que “los ladrones salen como quieren”.
Otro de los que se refirió a la problemática fue Osvaldo Giapor, titular del Foro Vecinal N°1, para quien la seguridad no está dentro de los parámetros que los vecinos necesitan y eso –agregó- es responsabilidad del “desinterés y despreocupación” de los policías para llevar adelante su profesión.
“Un caso concreto es lo que ocurrió en El Dólar, el polirrubro de calle Primera Junta al 600, donde una persona alertó a la Policía que hace guardia en las inmediaciones de ese sector de que algo raro estaba pasando y minutos después se consumó un robo y los agentes no estaban. El panadero que provee al dueño de ese negocio le dijo a los policías que estaban haciendo punto fijo frente al local que no iba a entregar el pan porque la reja estaba rota. Los uniformados se quedaron arriba del auto y unos minutos después se fueron a cargar nafta, ínterin en el cual los ladrones habrían vuelto y se habrían llevado la caja registradora con el dinero adentro”, relató.
Giapor responsabilizó al comisario de la seccional segunda, Eduardo Borrego, que es quien tiene que impartir las directivas para que la tarea de control se lleve de una manera rigurosa, sin fisuras.
“La policía tiene todo para que la seguridad se brinde. Se les aporta todos los meses a través de la Tasa de Seguridad 25 litros de nafta por día. Con eso tienen para hacer un promedio de 200 kilómetros por día, y en promedio no los hacen. No pueden decir que no tienen recursos. Están todos los móviles andando, en el taller no hay ninguno para arreglar”, aclaró.
La situación en los comercios
Los negocios fueron los más castigados por la ola de asaltos y robos sucedidos en los últimos días. Para el presidente de la Sociedad Comercio e Industria, Jerónimo dos Reis, hay que estar atentos porque “con el enfriamiento de la economía se puede acrecentar la cantidad de episodios delictivos”.
Sobre los hechos ya consumados, dos Reis reconoció que esperan de la Policía “menos desprolijidad, más concentración y más contacto con los comerciantes a los que tienen que proteger, cosas básicas que deberían implementar sin necesidad de que se las recuerden”.
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