En los últimos dos meses se estima que se registraron alrededor de 30 hechos en la zona de chacras de esta localidad.
Estos son los datos que se manejan dentro de la Policía local, reconstruidos a partir de los robos que padece un grupo de productores que vive cerca del Casco Viejo, entre las calles 5 y 6.
“Desde hace un año hasta ahora esto se pudrió todo. No podemos vivir enrejados y no vamos a mentir, la única solución es andar armados”, expresó Mario Lonac, un joven productor de la localidad.
Es el único que se animó a hablar de lo que sucede en las fincas de la ciudad. Este diario había pactado una entrevista con alrededor de siete afectados, pero “por miedo” ninguno quiso exponerse, ya que en los últimos días habrían recibido amenazas.
Todo se desencadenó el fin de semana, cuando la Policía, a través de una orden del Juzgado de Instrucción Nº 4, allanó cinco chacras en la costa de la ciudad, donde se hallaron costosos elementos robados como compresores, herramientas y motores para riego.
Los tres demorados por este hecho quedaron en libertad a las pocas horas y, según la información que manejan los productores, es un grupo local dedicado a robar en las fincas que conoce bien cada uno de los sectores.
“A mí me robaron dos veces en un mes. A los vecinos les roban de todo, desde bicicletas hasta dinero cuando entran a las casas. Entran y salen de las chacras como quieren y la Justicia no hace nada”, expresó el producto. Además señaló que los delincuentes se valen de todo tipo de estrategias para robar dentro de los predios. Dijo que “aunque tengas perros les tiran carne, alimentos y vuelven a los días como si nada”.
Algunos de los robos son denunciados a la comisaría y otros optan por no hacerlo, según expresaron.
Por lo pronto, hubo reuniones con autoridades policiales y políticas, aunque no se pudo establecer medidas concretas para solucionar el problema de la ola de asaltos en la zona rural de la segunda ciudad de la provincia.
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