El ex gobernador quiere competir por tercera vez por el máximo cargo provincial y dice que está dispuesto a ir a internas si no se llega a un acuerdo. Asegura que sólo se bajaría si hubiera alguien mejor posicionado que él. Su visión del radicalismo.
“Soy el candidato que más experiencia tiene”, sostiene primero. “Tengo idea de lo que hay que hacer con Mendoza”, pronuncia después, como si fuera un slogan de campaña. En diálogo con Los Andes, asegura que quiere un radicalismo unido y deja atrás las críticas a Julio Cobos, con quien admite que no tiene diálogo.
-Hace unos días inauguró la Casa de la Convergencia, ¿qué lo motivó?
-La idea es tener un lugar. Nosotros somos un movimiento del radicalismo provincial. Estamos trabajando desde hace tiempo para hacer los trabajos técnicos que tienen que ver con la preparatoria a una elección y fijar las estrategias a un año de los comicios. Queremos plantear al partido que la Convergencia va a disputar los espacios de poder.
-En ese contexto, ¿figura su precandidatura a gobernador?
-Sí, es posible, es probable...
-¿Y por qué está pensando en volver a presentarse si ya lo hizo en 2007?
- Porque los amigos me lo piden (risas). Porque creo que estoy en condiciones, estoy bien posicionado e, incluso, de los candidatos soy el que más experiencia tiene.
Tengo idea de lo que hay que hacer con Mendoza porque vienen cambios fundamentales, ya que va a haber una relación distinta entre la Nación y la Provincia, sea quien fuere el que gobierne, los Kirchner u otros.
Las provincias tienen que reclamar lo que les corresponde y yo tengo experiencia en eso. Estuve con tres presidentes como mínimo y defendí a Mendoza como correspondía.
-¿Le quedó algo pendiente cuando fue gobernador?
-Por supuesto. Lo mío fue una crisis y en la crisis hay que trabajar para salir y no se pudieron llevar adelante un montón de proyectos. Pero no me presento para realizar una tarea pendiente ni una revancha. Yo me siento muy conforme con el desafío que tuvimos. Sólo sé que estoy en condiciones de gobernar los momentos que hoy vive la provincia.
-¿Qué apoyos tiene en el radicalismo para que se presente como candidato?
- Básicamente el de la Convergencia, pero estamos dialogando con todos los sectores. Para gobernar vamos a necesitar un partido con objetivos comunes.
Quiero tener un partido que sea como el que me acompañó a mí, con la fortaleza para acompañar al gobierno. Si no se da esto, es difícil gobernar. Veamos lo que ha pasado en el país con la Presidenta y el Vicepresidente o en la provincia con el Gobernador y su vice.
-Hay muchos precandidatos a gobernador en la UCR ¿cree que se puede consensuar?
-A mí no me parece mal que haya gente que crea que tiene condiciones, eso no me preocupa. Pero esto no tiene que ser una lucha sangrienta sino una lucha por quién es el mejor. No estoy dispuesto a llegar de cualquier manera. Si me prueban que hay alguien que está en mejores condiciones, que quede claro que yo no me considero el único ni la salvación.
Eso sí: no vamos a relegar nada y, si no hay consenso, vamos a ir a la interna. La primaria abierta es una buena regla de juego. Si se pudiera hacer separada de lo nacional, mejor.
-¿Usted estaría dispuesto a encolumnarse detrás de otro candidato?
-Si las reglas son claras, es lo que corresponde en un partido. Se compite. El que gana se pone el partido al hombro y el que pierde tiene que acompañar y formar parte de ese proyecto de gobierno.
-A nivel nacional, Alfonsín y Cobos disputan la candidatura a presidente. ¿A quién apoya usted?
-Nosotros perdimos las elecciones de 2007 porque lo nacional nos dividió. El partido no ha saldado las heridas de aquella división. Hay que tener mucho cuidado en lo nacional y evitar que haya un punto de fricción. Lo que propongo para Mendoza es que, cualquiera sea el presidente, la provincia tiene que luchar por su espacio y por lo que le corresponde.
-Pero usted ¿quién cree que está mejor preparado para ser candidato: Cobos o Alfonsín?
- Creo que el partido tiene otros buenos candidatos, también. (Ernesto) Sanz también puede ser candidato, pero hoy hay dos: Cobos y Alfonsín y no creo que haya diferencia en cuanto a su preparación o capacidad. Los dos están en condiciones.
-Pero usted está yendo a los actos de Alfonsín.
-Sí, sin duda. Él pertenece a nuestro movimiento.
-¿Cómo es su relación con Cobos?
-Es distante, no tengo diálogo. Pero no tengo inconveniente. Si tengo que conversar temas de Mendoza, lo podemos hacer.
-¿Para usted sería difícil ser candidato a gobernador, con Cobos como candidato a presidente?
-¿Por qué?
-Por las diferencias que tienen y han tenido.
-Me parecería mucho más difícil gobernar con Kirchner que con Cobos. He tenido diferencias con muchos dirigentes de nuestro partido por lo que fue 2007, pero el radicalismo ha decidido saldar esa deuda para buscar la unidad.
Tanto con Cobos como con los demás, tenemos que pensar un destino hacia adelante. La vuelta de los radicales al radicalismo no se produjo como yo hubiera querido, pero es un hecho que se produjo.
-¿Cómo piensa que se está dando la vuelta del Confe a la UCR?
- Aspiro a que se haga de la mejor manera. Como se intenta hacer, evidentemente hay problemas. Hay que buscar las garantías para que todos tengan la participación.

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