Tras su sorpresiva salida de la Universidad Barrial de Villa Aguirre, Daniel López, quien fuera hasta diciembre el director de la institución, hizo un repaso de su gestión desde su ingreso en noviembre de 2010 hasta hoy. En un párrafo aparte arremetió contra el rector de la Unicén, Roberto Tassara, por haber puesto “excusas banales” a la hora de comunicarle su desplazamiento, al que adjudicó como una determinación meramente “política”.
Describió a la Uni Barrial como “un espacio institucional donde hay diferentes talleres y logros que se fueron dando a través de la gestión del ex rector Néstor Auza. A partir de allí, empezamos a generar más talleres y eventos para poder recaudar fondos no sólo para algunas instituciones sino también para algún vecino que padecía algún problema como fue el caso de un vecino de La Movediza donde se le hizo un gran festival solidario porque había perdido su casa y tenía siete hijos”.
Después, López señaló que en el deporte “hicimos dos grandes festivales de boxeo, apoyando una figura como Carlitos Carmona, donde les dimos incentivos a 50 chicos de diferentes edades que practican boxeo, donde la mayoría son sacados de lugares bastante complicados. Vienen de barrios donde tienen problemas sociales muy grandes. Eso fue una de las metas y un desafío”.
Mencionó además algunos de los eventos como el gran locro del 9 de Julio y otros que han hecho con algunas instituciones educativas “articulando todos los jardines y escuelas de la zona para que confluyan en la Universidad Barrial y puedan tener su espacio”.
Se refirió luego a la Feria Verde “una creación exclusivamente nuestra donde le dimos a Tandil algo que no estaba, no existía. Todos estos logros han sido fundamentales pero a través del trabajo, de poner muchas horas, de tener conciencia permanente de que esto es para la gente, no es un lugar o un espacio político. Nosotros lo que hicimos fue trabajar a conciencia de acuerdo a cómo nació esta universidad, para la gente y por la gente”.
“Fuimos olvidados”
Seguidamente, lanzó que “también en algún momento fuimos olvidados por parte de la universidad, no vimos autoridades de la universidad que nos visitaran, más que nada para saber cómo estábamos o qué necesitábamos. Todo lo hicimos con recursos prácticamente propios”, pero subrayó que “lo hicimos concientizados de que lo que le estábamos dando a la gente era lo mejor, con una capacitación de acuerdo a las necesidades que tienen”.
Consultado si hubiera seguido al frente de la institución, dijo que “por supuesto”, y contó que “nosotros teníamos planificadas muchísimas cosas más para este año. Ya teníamos pensada una serie de cursos, talleres, más completos que los del año pasado. También armar estratégicamente con las empresas de todo el sector de la barriada la articulación a través de un programa de producción y trabajo para hacer prácticas y que las mismas empresas participaran en la Universidad Barrial”.
Y estaba, entre otras, la idea de “hacer una feria de producción donde todos los sectores podrían haber participado con sus productos y también ver la demanda existente”.
Un espacio despolitizado
“Los hombres pasan, las instituciones quedan”, dijo López sobre quién vendrá a ocupar el cargo que dejó, y deseó que “no se haga política desde ese lugar porque es muy feo hacer política en un espacio social. Realmente deseo que las personas que estén –que ya he escuchado el nombre de dos de una agrupación política que van a estar al frente de la misma- puedan copiar al menos lo que nosotros hicimos y traten de sociabilizar todo esto en bien de la gente y no de politizarlo”.
En cuanto a los argumentos expuestos desde la Unicén sobre su desplazamiento, el ex director de la Uni Barrial contó que “el rector lo primero que dijo fue porque habíamos duplicado el presupuesto y porque había perdido la confianza en mí”.
En tal sentido, acotó que “si perder la confianza el rector en mí fue porque hicimos tantas cosas, no sé para qué lado mira el rector de esta universidad la parte social. A él dos veces lo pudimos ver en la misma universidad barrial, una cuando vino Karina Rabolini y otra vez cuando se lo invitó a un asado con todas las personas que trabajan ahí”.
Con el corazón
“Duele cuando se escuchan esas cosas porque realmente uno ha puesto el corazón. Tuve un problema de salud muy complicado, se me cortó un tendón de Aquiles, y así y todo con el yeso seguí yendo todos los días, tratando de que todo lo que se hiciera fuera para mejor, poniendo el hombro, el corazón y las ganas”, dijo López.
Expuso luego que “cuando se habla de presupuesto se está mintiendo porque me achacaban a mí que yo era una persona que gasté mucho con una caja chica de 5 mil pesos que para semejante salón de usos múltiples qué se puede llegar a hacer”, y criticó que “me hablan de presupuesto a mí y ahora van a poner dos cargos políticos ahí, con lo que implican los cargos políticos. No entiendo nada, creo que las órdenes vienen de muy arriba, por espacio y no se fijan en las instituciones ni en la gente tampoco”.
“Excusas banales”
Admitió que a él le gustaría que el rector “se lo dijera a todo el mundo a esto porque se lo dijo a los gremios en forma despectiva, que perdió la confianza en mí, pero no entiendo porqué, si cree que he hecho las cosas mal que lo diga ante la gente, ante los vecinos de Villa Aguirre, los docentes, instructores, a ver qué hice mal porque la realidad es totalmente distinta a lo que él dice”.
Criticó que “son excusas muy banales” las expuestas por Tassara y afirmó que “lo que él tiene que decir es que realmente tuvo un llamado de arriba desde la parte política, quedé yo en el medio y aparte pago los platos rotos de este tema político porque esto es todo política y lamentablemente cuando uno está generando y haciendo cosas para la gente no le pueden decir mañana `vos no estás más en la Universidad Barrial porque te perdí la confianza´”.
La charla
Contó que habló una vez con Tassara, en presencia también del secretario general de Camioneros en Tandil, Abel De Negri, donde “le dije todo lo que tenía para decirle, me parecía una locura porque las excusas que él esgrimía no puedo entenderlas desde un rector que me dijera lo que me estaba diciendo”.
“El escuchó atentamente pero se lo dije, le dije las cosas que siento con el corazón. Cuando acá hay una cuestión política de fondo y no se la quiere decir, lamentablemente es que tenemos dos caras en la sociedad, y yo no tengo dos caras, tengo una cara comprometida con la gente y otra con el trabajo, en cambio algunas personas aparentemente tienen dos caras, una que dicen cosas para afuera y otra que no dicen la verdad”, expuso.
El gremialista admitió que está “muy dolido, nos robaron una ilusión, a esto que se había engramado para que fuera un espacio donde no se politizara. Todo es una orden política donde más te duele porque nosotros veníamos trabajando por una cuestión más que nada por encontrar en la gente no sólo la respuesta y el cariño sino la participación”.
Insistió en que “no puede ser que de pronto se cambie de un día para el otro y pase a ser una agrupación política de este espacio que es la Universidad Barrial, no es así”.
Balance y proyectos
Por último, compartió algunos de sus proyectos de cara a este nuevo año, entre los que mencionó las gestiones que realizará en el Centro de Formación Profesional, del que está al mando.
Resumió que su paso por la institución educativa barrial “fue más que positivo, el día que me fui de la Universidad Barrial, el 7 de diciembre, las muestras de cariño de la gente –fueron más de 700 personas- fueron totales y yo en este momento me llevo el cariño, el abrazo de ellos, la muestra de cariño fue importantísima y eso es lo que más me halaga a mí en este momento”.



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