Roban 40.000 pesos de una quiniela

En menos de una hora dos comerciantes santarroseños fueron asaltados a punta de pistola. El primer delito tuvo como víctima a un distribuidor de golosinas que fue despojado de 10.000 pesos, mientras que durante el segundo el dueño de una quinela fue atacado por dos sujetos que le robaron un maletín con 40.000 pesos.
Acorde a las autoridades de la Seccional Tercera consultadas por LA ARENA, el primer robo ocurrió cerca de las 20 del viernes en Pestalozzi y Víctor Lordi. Un joven de 26 años que distribuye golosinas fue abordado dentro de su camión por un sujeto que llevaba colocado un casco rojo sobre su cabeza. Este abrió la puerta del vehículo (que estaba estacionado), le apuntó al conductor con un revólver, le pegó un culatazo en la cabeza y le sacó la billetera, la cual contenía entre 8.000 y 10.000 pesos en efectivo.

El ladrón huyó a pie hasta que en Víctor Lordi se subió a una motocicleta que era conducida por un cómplice. Pese a que hubo numerosos testigos presenciales, por el momento la policía no logró identificar a ninguno de ellos.

Agencia de quiniela.

Una hora después, el dueño de la agencia El Triángulo 21 (ubicada en Roque Saénz Peña y la avenida Luro) salió de su negocio con una bolsa con 40.000 pesos en efectivo, producto de la recaudación del día. Fue hasta su Renault Megane, se sentó frente al volante y mientras esperaba a su esposa un sujeto encapuchado rompió el vidrio de la puerta del acompañante e ingresó al rodado empuñando un revólver calibre .44. Simultáneamente otro ladrón abrió la puerta del conductor y tras golpear a la víctima, tomó el dinero y huyó.

El agenciero descendió de su automóvil y persiguió a los asaltantes, quienes huyeron por Roque Sáenz Peña y doblaron por Emilio Zola. Un automovilista que presenció el hecho intentó seguir a los delincuentes, pero desistió su actitud cuando uno de ellos lo apuntó con el revólver.

Finalmente, los ladrones se perdieron de vista, aunque durante la corrida se despojaron del arma y de un par de guantes de lana. Al cierre de esta edición no habían sido identificados.

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