Carla Cascallar, una vecina de Trenque Lauquen, que fue robada al nacer, logró reencontrarse después de 33 años con su madre biológica en Santa Rosa.
Este caso fue denunciado en la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia. En un principio, se pensó que Carla podría haber sido hija de desaparecidos durante la dictadura militar. Pero, luego, se comprobó que se trató de un engaño, donde las víctimas fueron también sus padres adoptivos.
Lo cierto es que después de varias gestiones, y con el apoyo de su familia adoptiva, Cascallar -que siempre supo que había sido adoptada por una familia de Trenque Lauquen- logró encontrar a su madre verdadera.
La Justicia Federal fue la encargada de llevar adelante la investigación, junto a la Secretaría de Derechos Humanos. La afinidad genética entre Carla y su madre, Ema, fue comprobada a través del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).
El hecho era investigado como parte de cinco casos de robos de bebés, ocurridos en los meses previos y durante la dictadura militar en la década del '70 en La Pampa.
Rubén Funes, el titular de la Secretaría de Derechos Humanos, dijo a LA ARENA que su organismo fue "quien coordinó el reencuentro entre ambas mujeres, a partir de la autorización de la Fiscalía Federal". En el caso de Carla Cascallar, su madre biológica fue quien se presentó ante DDHH. De los cuatro casos restantes, uno sólo terminó con el reencuentro entre las familias.
Historia.
La madre de Carla atravesó aquella dura situación cuando tenía tan sólo 16 años, y fue en búsqueda de trabajo a la casa de un matrimonio de Santa Rosa, donde residía, a raíz de la aparición de un aviso clasificado en un matutino.
"Mi mamá se llama Ema. En el año 1978, me dio a luz, cuando era muy joven. La tomaron en el trabajo y la tratan de convencer que no me podía criar. Como ella no pudo estudiar y no sabía leer, le hicieron firmar un papel, que desconocía para que era. Nos llevan a Buenos Aires, y la dejan a ella en un departamento con una señora. Y le dijeron que la iban a pasar a buscar de nuevo", relató Carla. Y agregó: "Nunca volvieron a buscarla, y ella después, regresa a Santa Rosa y se encuentra con que su hija ya no está".
Luego, la joven es adoptada por una familia de Trenque Lauquen, que fue engañada por aquella primera familia, que la robó. "Ellos siempre me contaron que era adoptada. Fueron engañados por el matrimonio, que hizo una falsificación de identidad", contó Carla.
Entereza.
Sobre su madre, Carla detalló que "es una mujer de 50 años, muy bonita, de una gran entereza. Tuvo una vida difícil, triste. Pero estoy feliz, son muchas emociones juntas, no lo podemos creer". Contó que el nombre que le pusieron al nacer es Marcela Jorgelina Larez, y tiene dos hermanos: Carolina, de 30 años, y Cristian, de 31.
Con la sospecha de que podría ser hija de desaparecidos, Cascallar llegó hasta la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Luego, en la Comisión Nacional para el Derecho a la Identidad (Conadi) le hicieron la extracción de sangre correspondiente.
En 2011, Ema se presentó ante la Justicia, y cuando cotejaron sus muestras de sangre con la de Carla -que dejó la muestra en 2005- "se comprobó un 99.99 por ciento de compatibilidad". Las muestras de ADN fueron comparadas, por pedido de la Fiscalía, con las más de 1.800 muestras que se guardan en el BNDG.
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