La Policía Metropolitana logró desbaratar una banda que se encargaba de robar supermercados chinos en diferentes barrios de la Ciudad. los delincuentes habían sido filmados por las cámaras de los lugares y esto sirvió para la investigación y las detenciones.
Las primeras tareas investigativas comenzaron en mayo de 2012. Las brigadas de Investigaciones Comuna 12 se dedicaron a recopilar todo el material fílmico perteneciente a los comercios que fueron asaltados con el objetivo de tener las principales características fisonómicas de los delincuentes. Este fue el punto de partida de la investigación.
Una vez que se detectaron los rasgos físicos y vestimentas el personal de investigaciones comenzó a realizar recorridas en diferentes días y horarios por las zonas cercanas a los comercios asaltados, delimitando posibles cuadrículas donde se podrían encontrar estos delincuentes, ya que de acuerdo al análisis de los videos se había determinado que en todos los casos actuaban las mismas personas, por lo cual se llegó a la conclusión que se dedicaban a asaltar comercios de la zona.
Después de algunas semanas se identificó a uno de los imputados en las causas. Se encontraba en una plaza ubicada en la intersección de Moldes y Manuela Pedraza junto a un grupo de personas. A este hombre se siguió durante varios días y se le tomaron diferentes fotografías, con el objetivo que en algún momento se encuentre con el resto de los integrantes de la banda y así poder identificarlos al resto de la red delictiva.
Luego de una semana este delincuente se encontró con otro hombre, que fue reconocido por los efectivos y, de esta manera, se identificó al segundo integrante. Se aplicó la misma metodología de seguimiento y vistas fotográficas durante un lapso de tiempo hasta poder llegar al tercer integrante que luego de varias tareas investigativas se determinó que era el "cabecilla" del grupo, y quien al ingresar a los lugares asaltados ejercía la actuación más violenta de los tres, golpeando por sus propios puños a las personas víctimas de sus ilícitos, en su mayoría mujeres.
Una vez determinado los domicilios de los tres integrantes, y mediante discretas tareas de inteligencia realizadas entre sus vecinos, se pudo saber los nombres de cada uno, movimientos, horarios de ingreso y salida. Cabe destacar que de acuerdo a las vistas fotográficas comparadas con los videos que se registraron en los lugares de los hechos ya estaba probada la autoría de los asaltos por parte de estos tres hombres, dos mayores y uno menor de edad.
Una vez que la Fiscalía fue informada sobre las pruebas recopiladas el el Juzgado Nacional de Menores nº 4 a cargo del Dr. Alejandro Cilleruelo ordenó los correspondientes allanamientos, detención de los inculpados y el secuestro de elementos probatorios.
Para llevar a cabo los procedimientos, además del personal de investigaciones, se contó con el área Destacamentos Operativos Especiales Metropolitanos (DOEM) debido a la peligrosidad que presentaban los delincuentes a detener.
Los allanamientos fueron llevados a cabo en tres domicilios ubicados en las calles Quesada 3000, Manuel Ugarte 3000 y Amenabar 3600. Dos de los imputados fueron detenidos en sus domicilios mientras que el tercero fue identificado cuando salía de su domicilio y al recibir la voz de alto por parte del personal policial comenzó a correr en sentido opuesto al tránsito por la calle Manuel Ugarte, y luego de una breve persecución fue aprehendido en la intersección con la calle Conesa.
Todos los detenidos fueron fichados en la Comisaría Comuna 12 de la Policía metropolitana y posteriormente trasladados a la Unidad Penitenciaria 28 donde quedaron a disposición de la justicia para ser interrogados. Asimismo, el Dr. Alejandro Cilleruelo citó a todos los damnificados y testigos, de los hechos investigados a los fines de realizar el reconocimiento de los detenidos y elementos secuestrados.

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