La legisladora kirchnerista criticó facilismo del jefe del Frente Cívico. Aseguró que todos conocían las conversaciones iniciadas hace meses.
Rivero llegó a su banca por el Frente Grande aliado al juecismo, pero después abandonó el bloque junto con Enrique Asbert para formar el kirchnerista Concertación Plural. Ahora, es muy dura con Juez.
Para ella, el jefe del Frente Cívico “toma temas fáciles de tratar porque evita hablar de Aguas Cordobesas y de los contratos con Roggio, que tenía intereses en Cliba, cuyo contrato fue el único que respetó cerrando los ojos, algo raro en Juez”. Con estas palabras enfatizó sobre las sospechas en torno a la relación entre el ex intendente y la empresa Roggio.
La guerra santa contra el aumento de las dietas, liderada por Juez, lo que produce, según Rivero, es “mediocrizar la política”. “Tomo los dichos de Juez: él siempre dice ‘esto es para la gilada’, pero es él quien actúa para la gilada”. “Es lo más antidemocrático que existe”, lo calificó.
“A mí de Juez no me extraña nada, porque Juez no construye nada, sólo su imagen personal, y no le importa si queda el tendal de legisladores”, afirmó, en relación con la situación incómoda en que quedaron los miembros del bloque del Frente Cívico y Social, que primero gestionaron y apoyaron el aumento y luego lo rechazaron.
Mediocridad
“Lamento que haya acostumbramiento a la demagogia que vuelve mediocre la política, que se crea que un político es transparente si gana poco y, si no, es porque hace uso de su poder para enriquecerse”, protestó.
“No pedimos enriquecernos, pedimos una dieta justa y acumulada; una dieta no es un salario, porque si cobro un salario voy, cumplo mi trabajo y regreso a mi casa, pero no tengo compromisos políticos que atender”, señaló Rivero.
La legisladora de Concertación Plural ejemplificó con que “cuando la gente de Las Peñas denunció la contaminación de las napas, no teníamos el dinero para pagar desde el bloque el estudio del agua que no hacían la Provincia y la Nación”.
“Estamos privados de munirnos de recursos objetivos para controlar la función del Estado, somos legisladores pobres que perdieron capacidad de movimiento, podemos pedir informes pero no investigar más allá de las cuatro paredes, y, además, también los asesores están tirados por el piso”, detalló.
La negociación
Rivero dijo que “es cierto que estaba hablado con todos los bloques, y que la única que se diferenció fue Liliana Olivero (Izquierda Socialista)”.
“Lo venimos hablando desde finales del año pasado, y lo venimos reclamando los bloques opositores”, reconoció la legisladora.
También contó que “a principios de mayo, es cierto lo que dicen los oficialistas, tuvimos una reunión con (Héctor) Campana para reclamarle” la falta de decisión. Luego, subrayó que el presidente del bloque juecista, Roberto Birri, estaba al tanto de todo esto”. Y remarcó: “Nadie puede decir que no conocía”.



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