El presidente del Colegio de Arquitectos Distrito IV instó a los jefes comunales respaldar al sector ya que es una de las principales fuentes de trabajo en el país y por ende "la primera industria a proteger". A su vez, se refirió a la situación de los municipios que han cambiado de gestión en diciembre. Rivera está a la espera de un encuentro con Katopodis y los demás intendentes de la región. La suspensión de las construcciones de altura en San Andrés.
¿Por dónde están las preocupaciones teniendo en cuenta que en gran cantidad de municipios han cambiado los intendentes? Por ejemplo el caso de San Martín
Nosotros estamos a la espera que los intendentes que han asumido conformen sus equipos y tengamos la oportunidad de poder dialogar con ellos para poder ofrecerles nuestra colaboración y además las ideas que siempre aportamos a través de nuestro Instituto de Estudios Urbanos. Los intendentes en general han heredado problemas.
¿Al Colegio de Arquitectos lo han convocado para dialogar en la Municipalidad de San Martín?
Estamos a la espera. Hemos solicitado una entrevista por varios canales. Sé que Katopodis ha estado haciendo un relevamiento en el distrito, previo y post elecciones, nosotros tenemos mucho que aportar y siempre trabajando para el bien de todos. Pero uno de los graves problemas que heredó es la suspensión de las obras que superan los 9 metros en San Andrés. Esa es una decisión que tomó el Concejo Deliberante y la administración anterior, para realizar los estudios. Pero los estudios no se vienen realizando y siguen paralizadas las obras. Nosotros no estábamos de acuerdo cuando se suspendió, entendíamos que primero se debían hacer los estudios y luego tomar decisiones. Pero paralizan las obras para ver qué vamos a estudiar y no estudiamos nada…
Están a la espera de alguna novedad...
Ya en enero, un colega suyo nos entrevistó por una nota que había salido en un periódico de Ballester que, según decían, también se iban a paralizar las obras allí. Nosotros entendemos que Ballester es una ciudad consolidada, con centro comercial y desarrollo como ciudad, y no es un barrio de casas bajas con pileta. Los gobiernos locales también se tienen que hacer responsables de la disminución del desempleo. Nosotros entendemos que somos la rama que ayudó en primer término a salir de la crisis allá por el 2002, con capitales genuinos y argentinos que no se van al exterior, que se invierten acá, que generan trabajo. Si nosotros vemos la cantidad de construcciones que se han desarrollado en toda la zona norte a nivel vivienda, vemos que seguimos siendo la primera industria a proteger. Ojalá que la “burocracia” no le esté agregando nuevamente palos en la rueda al sector. Las inversiones más seguras son en ladrillos, además las más democráticas. Repito, vemos con preocupación que primero se polaricen y después se hagan los estudios. Eso perjudica a la industria, la tierra aumenta, hay inflación. Tenemos un código vigente hace muchos años, recién en esta década, en los últimos años, se generaron las circunstancias económico-financieras que permitieron a la gente invertir en la construcción y no en la especulación financiera.
¿Cómo está el tema en Vicente López?
Allí a un concejal se le ocurrió presentar un proyecto de ordenanza para paralizar las obras en el bajo del distrito. Realmente a nosotros nos preocupa que todas las ideas que se producen, en lugar de respaldar, pasa lo contrario. Pero en general, lo que trasciende es que siempre se está buscando paralizar. Lo que quiero transmitir es que cuando se piensa una inversión, hay que hacer un proyecto, se invierte tiempo, luego, una vez que el propietario, que al comité le gusta el proyecto, está convencido y se generan los estudios para eso, se tiene que ir a hacer en cada empresa prestadora de servicios una solicitud de la factibilidad. Eso nos lleva tres meses. Si además, para aprobar un plano, nos lleva cuatro o cinco meses como en muchos de los municipios que hemos halado recién, nosotros recién comenzamos una obra a los nueve meses, como un parto. Y con la inflación, va a variar la ecuación económica que el inversor. Los gobiernos locales tienen que diseñar cuál es el plan, que debe ser consensuado por todos, para que dure otros 25 años.
¿En esta puja de intereses, usted cree que desde el sector político a veces hay demagogia?
Yo no diría esa palabra. Creo que no hay una comprensión real del problema. Nosotros queremos que estos cambios no sea un “gatopardismo” para que todo cambie para que todo siga igual, sino que realmente sea un cambio no sólo de personas, sino también de los métodos. Nosotros vamos a apoyar desde el Instituto de Estudios Urbanos cualquier modificación que el intendente decida, pero a través de los consensos y simplificando los trámites para que la gente pueda construir, respetando el código.
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