En Rivadavia, el radicalismo le dijo no a la Reforma de la Constitución

La UCR mendocina se pronunció contra los proyectos que impulsan tanto la Nación como Francisco Pérez en Mendoza. Leé el documento completo.
El radicalismo tuvo su Congreso en Rivadavia, donde se pronunció en contra de las reformas de las constituciones Nacional y Provincial.

A continuación, el documento de la UCR.

El país se encuentra en medio de una discusión que no eligió, sino que se viene imponiendo desde el oficialismo de manera constante. El debate acerca de la necesidad de una reforma constitucional, que encierra en forma encubierta la re-reelección de Cristina Fernández y que se oculta detrás de una serie de argumentaciones falaces, hipócritas y peligrosas.

Esta idea de eternizarse en el poder se inserta en un modelo cada vez más autoritario que promueve el adoctrinamiento en las escuelas, la utilización de los fondos de los jubilados para otros fines, el encubrimiento de funcionarios y jueces corruptos, la mentira como sistema permanente para ocultar el deterioro salarial y la inflación, la utilización indiscriminada de cadenas nacionales para difundir esas mentiras y agredir a la oposición y a la ciudadanía en general, la intención de monopolizar los medios de comunicación, el avance sobre la auditoría general de la nación, entre muchas cosas más, muestran la clara intención de lograr una hegemonía política personalista que abusa del poder.

Este contexto nacional se replica en la provincia, ya que el justicialismo ha convertido al Gobernador en un mero delegado que cumple las funciones de representante del Gobierno Nacional en Mendoza.

Nuestra provincia ha perdido todo tipo de libertad y autonomía económica, sin protestar se ha alineado al centralismo que impone el gobierno nacional, hasta el punto de rechazar el justo reclamo judicial por el 15% de la retención de la coparticipación, que impulsó nuestro partido en la Legislatura Provincial y firmó sin reparos un convenio donde se pierden el control y el uso de nuestras reservas petroleras.

El unitarismo político, fiscal y económico impacta de lleno en nuestra provincia, hace 5 años perdimos el superávit fiscal que en las administraciones radicales desde el 2003 habíamos conseguido, y el déficit acumulado 2008-2012 alcanza la cifra de 3.500 millones, lo que obliga al gobierno a endeudarse a tasas superiores al 24%.

La política macroeconómica le ha quitado a las economías regionales la competitividad que le dieron impulso hasta el 2008, y en particular a la mayoría de los sectores de nuestra economía, desde el turismo hasta la metalmecánica, pasando por la gran mayoría de las actividades vinculadas con la agroindustria que atraviesan severas dificultades, agravadas por la inflación y el formidable aumento de ingresos brutos de la última ley impositiva.

La crítica situación de la salud pública; una política de vivienda que solo existe en el relato o en el clientelismo de dudosas organizaciones sociales; el retroceso en los indicadores de la educación pública y la nula inversión en infraestructura, sumada a la falta de política y gestión en seguridad, nos pone en un escenario donde la ciudadanía tiene numerosas prioridades antes que discutir una reforma de la Constitución Provincial.

Si bien la UCR propuso reformas en las administraciones de Felipe Llaver, Roberto Iglesias y de Julio Cobos, existían otras condiciones y un contexto de confianza y armonía social que hoy no se presenta, además se excluían ellos mismos de cualquier tipo de reelección.

El PJ intenta emular modelos feudales que deterioran la institucionalidad y la democracia como sucede en varias provincias argentinas donde convergen elementos tales como una fuerte concentración del poder, prácticas autoritarias, nepotistas y represivas que consolidan diferentes formas de clientelismo político, justamente el proyecto que quiere llevar adelante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

Con estos rasgos de autoritarismo en medio de un proyecto totalitario, que se sintetiza en el "vamos por todo" y se manifiesta en el abuso de poder, no es posible habilitar la reforma de la Constitución Nacional o de la Constitución Provincial.

Lo necesario en este momento es profundizar la democracia, perfeccionar la representación local y garantizar la transparencia del sistema electoral.

Esto es fácil de lograr sin necesidad de reformar la constitución, solamente con voluntad política, como la sanción y la promulgación de leyes que contemplen la implementación de la boleta única, el desdoblamiento de las elecciones y la transparencia del financiamiento de las campañas electorales.

De aprobarse estas leyes se logrará que no existan más las listas sábanas y el consiguiente enganche de candidatos desconocidos de dudosa capacidad, garantizando que los candidatos provinciales sean elegidos por sus propias capacidades y no por ir arrastrados entre los cargos nacionales. Además, serán más transparentes los fondos que se utilizan en las campañas electorales superando la financiación privada de la política y sus compromisos subyacentes, implementando una "financiación estatal e igualitaria" para todas las fuerzas.

Por otro lado, como señal de que se quieren hacer cambios institucionales, el Gobernador puede promulgar la enmienda constitucional del Art. 198 sometida a consulta popular en 2009 (aprobada por el 82% de los votos) que limita las reelecciones de los intendentes, sin necesidad de ninguna reforma constitucional.

Una vez que tengamos la boleta única, el desdoblamiento y la "financiación estatal e igualitaria", iniciaremos con el oficialismo provincial el debate acerca de la necesidad de las PASO.

Es hora de demostrar compromiso y voluntad política para afrontar los cambios que el momento nos exige. Estamos convencidos que con estas iniciativas presentadas por el Radicalismo en nuestra Legislatura vamos por ese camino.

La UCR mendocina ha conseguido mantenerse firme y ser una alternativa válida de poder en nuestra provincia. Debemos seguir por el mismo camino, trabajando unidos y coordinados tanto en los bloques legislativos como en todos los departamentos, para que el año próximo logremos ser la expresión de la ciudadanía que quiere el pleno estado de derecho, el respeto a las instituciones republicanas y el control de los abusos de poder. Ese es nuestro compromiso con la sociedad.

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