La frase, acuñada por la filosofía barata basada en el sentido común, que reza “entre la espada y la pared” es la indicada para describir la situación en la que se encuentra Ramón Rioseco respecto de la interna radical.Si bien es casi un abismo el que divide al intendente de Cutral Co con el sector de Horacio Quiroga, se ve obligado a mantener las formas porque son varios los funcionarios dentro de su Gabinete que se encuentran dentro de este sector.
Una versión indica que Eduardo Benítez informó a Rioseco que los radicales en el gobierno que no están con Quiroga dejan de formar parte de la alianza entre ambos dirigentes.
Pero ninguno salió de la gestión cutralquense, porque si no están con Quiroga están con el sector que justamente encabeza Rioseco con Martín Farizano.
Rioseco desistió de apoyar francamente a uno u otro, porque dice que respeta el acuerdo con Benítez “sobre todas las cosas”.
¿Hasta cuándo se sostendrá este acuerdo? Nadie puede saberlo con certeza. Incluso para los allegados del propio Rioseco es una incógnita saber por qué mantienen contra viento y marea el acuerdo político con el diputado provincial cuando es evidente que siguieron caminos ideológicos diferentes.
Muchas veces escucha el intendente “hay que cortar con los radicales de Benítez” pero Rioseco se niega.
Al parecer estaría en peligro la tranquilidad, el equilibrio dentro de la gestión. Muchos radicales que ahora están dentro del proyecto son empleados municipales de planta luego de más de doce años de gobierno. Es decir que quedarían dentro de las funciones cotidianas de la comuna, pero con el rencor de ya no ser parte.
Pero seguir con el acuerdo no soluciona del todo este dilema, porque aquellos que no son “incondicionales de Ramón” de a poco son separados y ya no saben todo lo que se hace, todo lo que se planea, es decir que ya no son parte del equipo. Negarlo sería una necedad. Están dentro pero deben negociar a cada paso.
La elección entre los mil afiliados radicales será decisiva para saber cuántos votos tiene Benítez en definitiva.
Hay sospechas de que no son muchos, luego de que saliera tercero en las últimas elecciones a diputado nacional. Fue una pésima performance que ahora se ve en la obligación de mejorar.
No es muy difícil hacer encuestas entre los afiliados locales, es cierto que son pocos los que conocen a Farizano pero todavía le quedan algunos días al intendente de Neuquén para llegar al corazón de los escasos radicales que quedaron. Veremos qué pasa.


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