Durante el año 2009, en la Capital aumentaron un 20% las consultas por hipertensión arterial respecto de 2008. Además, la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo 2005 ubicó a La Rioja como la provincia con el índice más elevado (41,4%) de prevalencia de la enfermedad y por encima de la media nacional (34,4%). Una enfermedad tan silenciosa como peligrosa y donde la clave para afrontarla es seguir un tratamiento adecuado y permanente. La palabra de un especialista riojano.
Aunque se trata de una enfermedad asintomática y fácil de detectar; es una afección por demás peligrosa ya que si no se la trata a tiempo puede provocar graves complicaciones. De manera silenciosa, la HTA produce cambios hemodinámicos en el organismo tanto a nivel macro como microvascular a la vez que representa uno de los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de enfermedades coronarias.
En La Rioja, según datos aportados por la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud, durante el 2009 aumentaron en un 20 por ciento la cantidad de consultas vinculadas con la hipertensión arterial en relación al año anterior.
La estadística relevada por ese organismo determinó que en 2008 hubo en el sector público 4.974 consultas contra 5.969 registradas el año pasado.
Si bien las autoridades sanitarias aclararon que el hecho de hablar de cantidad de consultas no implica necesariamente la presencia efectiva de la enfermedad, se trata de todos modos de un indicador más que importante.
Al respecto, el doctor Germán Guglieri -jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Vera Barros- indicó que en ese nosocomio se ha producido un aumento en la cantidad de consultas de pacientes por problemas con la tensión arterial y estimó que un alto porcentaje de esas consultas terminan confirmando la presencia de la enfermedad. “No se puede decir que todos los que vienen a hacer una consulta por algún pico hipertensivo tengan la enfermedad, pero un 70% o quizá un 80% de esas consultas se transforman en casos de personas que padecen de hipertensión y que necesitan de tratamiento”, le explica el profesional a Riojavirtual.
La Rioja pica en punta
Este incremento en los casos de personas que realizaron consultas por HTA es consecuente con otro dato reciente que coloca a La Rioja como una de las provincias con mayor prevalencia de la enfermedad.
La Encuesta Nacional de Factores de Riesgo realizada en el año 2005 determinó que La Rioja tiene una prevalencia del 41,4% de la enfermedad en mayores de 18 años, la cifra más alta en relación al resto de las provincias y ubicada por encima de la media nacional (34,4%).
En relación a esta encuesta, los especialistas aclaran que para obtener los datos “el diagnóstico se efectuó por autorreferencia y sólo en quienes habían tenido mediciones de la presión, por lo que la exactitud de estos valores no podría ser comparable a la de una muestra poblacional”.
Esto significa que la presencia de la enfermedad en el conjunto de la población podría ser aún mayor que la detectada por la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo.
Sobre este punto hay que tener en cuenta que en la Argentina, de todos aquellos que padecen de HTA sólo el 55% sabe que tiene la enfermedad y de este grupo, solamente una pequeña porción de entre el 6 y el 13% está bajo tratamiento y con la presión controlada.
Al respecto, los especialistas destacan que las cifras estadísticas con las que cuenta Salud Pública han sido recogidas sólo en el ámbito del sector público y que la presencia de la enfermedad en la población podría ser aún mayor. “El registro de las consultas es sobre aquellas personas que declaran la enfermedad en el sector público. En el sector privado la enfermedad no se registra o no se declara”, sostienen.
En general, estos especialistas remarcan en que a pesar de ser una enfermedad de fácil diagnóstico, la HTA se sigue tratando de manera insuficiente, con bajo nivel de reconocimiento, tratamiento y control.
Una aparición temprana
La HTA es una enfermedad que en las últimas décadas ha presentado un cambio por demás preocupante. Antes era habitual que la hipertensión apareciera en personas de 50 años o más pero en la actualidad ha bajado notablemente el promedio de edad de las personas que la padecen.
El doctor Guglieri señala que los cambios en los hábitos laborales, sociales y alimenticios que se registran en las sociedades actuales favorecen la aparición de la hipertensión arterial. “Antes la hipertensión afectaba a personas de más edad, casi siempre después de los 50 años. Hoy hay personas de 35 años que son hipertensas. Esta disminución en la edad en la que aparece la HTA está muy vinculada con la situación socioeconómica. Una persona que trabaja 12 horas por día, que tiene un ritmo de vida acelerado, que tiene poco tiempo para comer, es probable que no tenga una alimentación muy variada. Son todas circunstancias que pueden favorecer el desarrollo de la hipertensión arterial”, comentó el doctor Guglieri.
En este punto, Guglieri indicó que en el Hospital Vera Barros se ha registrado una importante cantidad de consultas de niños con obesidad y destacó que en la mayoría de esos casos influye la alimentación con comidas rápidas (habitualmente llamada “comida chatarra”). “Muchos de esos niños obesos ya son hipertensos. Y de la obesidad hay un paso a la hipertensión. La mayor parte de las consultas que tenemos en cardiología infantil por hipertensión arterial son de chicos obesos”, reveló.
El factor stress
El stress es un factor de gran influencia para el desarrollo de la hipertensión. Por eso Guglieri recomienda a quienes sufren la enfermedad realizar actividad física ya que es una forma de descargar el stress. “La actividad aeróbica, el gasto de energías, libera endorfinas y las endorfinas son vasodilatadores, funcionan como un antihipertensivo natural. En cambio, el stress, el ritmo de trabajo acelerado, generan mucha adrenalina, mucho cortisol y estas son hormonas que en exceso pueden provocar la hipertensión. Todo lo que genere un aumento del stress va a provocar una suba de la presión arterial”, explica.
Qué es la presión arterial
La presión arterial es la presión necesaria para hacer circular un suministro de sangre adecuado a través de las arterias a todas las partes del cuerpo, incluyendo los órganos clave. La presión varía según ciertos factores corporales. Después de dormir la presión arterial es más baja; después de esfuerzos físicos y durante los momentos de ansiedad, la presión arterial tiende a ser mayor.
Las causas
La causa de la hipertensión no siempre puede identificarse. Cuando una causa no puede ser determinada -lo cual sucede en cerca del 90% de los casos- la enfermedad se llama hipertensión primaria. Si se puede determinar la causa es denominada secundaria. Las causas comunes incluyen enfermedad renal, trastornos hormonales, el embarazo y los anticonceptivos orales.
Hay que aclarar que cualquier persona puede tener presión arterial alta. Muchos creen que la enfermedad es exclusiva de personas ansiosas y con sobrepeso pero la persona más calmada y delgada puede ser hipertensa. La enfermedad tiende a ser hereditaria, pero esto no ocurre en todos los casos.
Cuando la hipertensión está presente, el corazón debe funcionar mucho más para bombear la misma cantidad de sangre.
A su vez, se calcula que del total de pacientes hipertensos un 30% desarrollará complicaciones de arteriosclerosis y el 50% sufrirá una lesión en alguno de los órganos blancos, como la retina, el cerebro, el corazón o el riñón.
Tratamiento
El doctor Guglieri explicó que para hacer frente a la HTA, el tratamiento incluye tres aspectos básicos: medicación, alimentación pobre en sal y actividad física. “En muchos casos, con estos dos últimos aspectos es suficiente para controlar la HTA, en especial en los chicos. La medicación sólo forma parte del tratamiento cuando se trata de un paciente con valores altos de HTA. Por ejemplo alguien con 150 u 85 no se lo medica de inmediato, solo se lo trata con dieta de sal y actividad física, sin medicación y luego se lo controla”, explica el médico.
Una persona es hipertensa cuando está por encima de las cifras 140 - 90. “Con más de 140 o 90 se es hipertenso. Si alguien tiene 130 pero tiene más de 90 ya es hipertenso. Muchos sólo toman en cuenta la máxima pero también hay que tener en cuenta la mínima”, remarca Guglieri.
En cuanto a la alimentación, el profesional indicó que es fundamental el bajo consumo de sal en las comidas. “También hay que tener en cuenta otros alimentos que tienen altos contenidos de sodio tales como los fiambres, las conservas (alimentos enlatados), los edulcorantes que poseen ciclomato de sodio, los caldos para saborizar comidas, los jugos envasados en cajitas que son muy consumidos por los niños”, advierte Guglieri.
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