En el pasillo del edificio de Desarrollo Social, se realizó este viernes el homenaje al conmemorarse ayer dos años de la desaparición física del ex presidente Néstor Kirchner.
"Han sido vilmente engañados, si creyeron que venían acá a llorar o a homenajear a un muerto. Hay cadáver, pero no hay muerto", dijo Ochoa al comienzo de su alocución en la que se la vio conmovida, como cuando habla de Perón o de Evita.
Habló de la trascendencia del líder santacruceño y explicó "casi como una demostración científica" el porqué de esa pervivencia del político más allá de su propia existencia física.
Mónica dijo que para el ex presidente, la política era praxis, ideología y pasión y que sobre esos tres pilares vino a transformar la política para todos los argentinos. Cambió los paradigmas y la transformó en "hacer" y en "tierra de oportunidades".
Fiel a su estilo, la directora de Bienestar Social realizó paralelismos con momentos históricos o con recursos literarios. Recordó también que a ella, como a tantos argentinos que tomaron las cacerolas en 2001, Kirchner la "tomó de la camiseta" y la retornó a la militancia y al hacer políticos.
También eligió tomar el hito de la apertura de Argentina hacia el resto de América latina, recordó el símbolo de soberanía continental que significó el No al Alca y el papel preponderante de Kirchner como primer presidente de la Unasur.
Las sillas dispuestas para quienes se enteraron a tiempo y fueron al homenaje, se fueron ocupando rápidamente y hubo quienes debieron seguir las palabras de Ochoa y los videos, de pie al final del pasillo.
Entre los presentes, algunos funcionarios, integrantes de «Mujeres con Cristina», jóvenes de La Cámpora y concejales.
En el hall de entrada, una muestra de fotos, de revistas y de recuerdos, daban cuenta del motivo del encuentro: el homenaje al político que, según la expresión de Ochoa ("que la tomé prestada"), "está insoportablemente vivo".

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