EL RIESGO DE LA DESCENTRALIZACIÓN

La administración pública no se caracteriza por ser muy eficiente y la ciudad de Buenos Aires no es la excepción. El Gobierno porteño asegura que durante esta gestión se disminuyó el índice de insatisfacción al respecto y temen que la puesta en práctica de la división en Comunas signifique un retroceso. Será el principal desafío que tendrán los miembros de las Juntas Comunales.
Las Comunas son más reales que nunca y la prueba se pudo ver este jueves en la Legislatura porteña, donde muchos de los jefes comunales electos que asumirán el próximo 10 de diciembre participaron de la reunión durante la cual el Gobierno de la Ciudad presentó el cronograma de descentralización de competencias a las nuevas unidades administrativas en las que se dividirá la Ciudad.

Si bien la Ley de Comunas tiene varios años de sancionada en la práctica recién se podrán notar las diferencias a partir del 2012, dado que se pasará de la teoría a la implementación de este sistema que si bien es exitoso en casi todas las partes del mundo donde se decidió utilizarlo, tuvo siempre un período de adaptación que no fue fácil.

Pese a que no es lo que la oposición y los juntistas comunales no macristas no es lo que quieren escuchar, lo cierto es que nadie puede asegurar cómo serán los primeros meses e incluso años de la descentralización porteña.

Sincerando los temores que existen en el Ejecutivo porteño sobre la puesta en marcha de este proceso (que será largo y complejo, por más voluntad política que ponga el Gobierno de turno), el subsecretario de Atención Ciudadana, Eduardo Macchiavelli, expresó: "No vamos a arriesgar la ostensible mejora que se ha verificado en los últimos años en los servicios que presta el Gobierno de la Ciudad".

Y, en ese sentido, añadió: "Nuestra convicción es que el éxito de la descentralización radica, entre otras cosas, en la capacidad gradual de absorción de competencias por parte de las 15 Juntas Comunales que asumirán sus funciones el próximo 10 de diciembre".

Asimismo, aseguró que "las partidas presupuestarias irán creciendo durante el año 2012 conforme el traspaso de competencias se vaya haciendo efectivo", aunque aclaró que "han sido incorporados los créditos necesarios para la puesta en funcionamiento de las mismas, incluyendo el gasto en personal, correspondiente al Presidente y demás miembros de las Juntas Comunales y el del personal transferido desde los CGPC, así como otras partidas destinadas a gastos operativos".

Por último, Macchiavelli sostuvo que "cada proceso tendrá hitos durante el tiempo con acciones, responsables, mediciones y resultados y el impacto económico total en cada área, sin importar el origen".

Ahora bien, quedó claro que la oposición, en líneas generales, prefiere tener "más poder" antes que un traspaso progresivo de facultades y competencias. Sin ir más lejos, ni siquiera reconocen los riesgos que podría conllevar la descentralización, dado que interpretan que los temores del Ejecutivo en realidad esconden una decisión política de no querer implementar totalmente la división comunal.

Gran parte de las Comunas serán presididas por el PRO con lo cual pensar que se pretende el fracaso del sistema sería una postura que atentaría contra los intereses del propio Gobierno. Es lógico que frente a lo innovador del proceso se intente dosificar las responsabilidades, no sólo para no retroceder a nivel gestión sino también para pisar en terreno firme y hacer camino al andar.

Comentá la nota