Riesgo ambiental en toma de agua de Bariloche

Riesgo ambiental en toma de agua de Bariloche
Vecinos denunciaron ante el Concejo Municipal el grave peligro de contaminación que hay en la toma de agua donde se construirá un proyecto urbanístico en Riberas del Ñireco.
Vecinos y ambientalistas denunciaron ayer ante el Concejo Municipal el grave riesgo ambiental que proyecta sobre la toma de agua de la ciudad el emprendimiento urbanístico Riberas del Ñireco I, que no fue aprobado pero ya comenzó a hacer movimientos de suelos.

Referentes de la organización GPS advirtieron a los ediles de la comisión de Obras Públicas, que el proyecto afectará en forma directa los manantiales que aportan el 30% del agua distribuida por ARSA en el casco urbano.

La cadena de manantiales, ubicada en una parcela de 12 has del DPA que se extiende entre las canchas de Adeful y la Circunvalación, se caracteriza por su alta pureza y variedad de minerales. En la reunión los ambientalistas manifestaron su preocupación por el estado de abandono y el fuerte impacto antrópico que se observa en el predio estatal destinado a proteger "una fuente de agua única en el mundo".

El proyecto Riberas del Ñireco se extiende sobre una parcela de 3 ó 4 ha donde se implantarían 75 de las 451 viviendas que licitará el municipio y su ejecución afectaría 14 de los 50 manantiales que nutren ese lugar.

El lote, ubicado aguas arriba de la toma que opera ARSA, carece de acceso directo pero la cooperativa Rucas del Sur fue beneficiada con servidumbre de paso que le cedió el DPA -a instancias del exintendente Marcelo Cascón- que utilizó para realizar los primeros trabajos de remoción de suelos. Según la denuncia de los vecinos los "grandes movimientos de tierra" constatados por este diario, se realizaron en junio de 2011 con maquinaria pesada del DPA y anegaron el cause del arroyo Alun-co provocando su estancamiento.

El concejal Ramón Chiocconi anticipó a "Río Negro" que la comisión pedirá informes a ARSA sobre el estado del acuífero y los sistema de captación y calificó como una barbaridad que "el Concejo tenga que elegir entre dañar una fuente de agua invalorable o no autorizar un plan de viviendas sociales". El edil consideró que hay que definir una política activa de protección para ese lugar del que se toma el 30 % del agua que consume la ciudad".

La lista de daños registrados en el lugar incluye la tala no autorizada de unos 90 árboles de 50 años de antigüedad, la impermeabilización del suelo en el complejo de canchas de Adeful -que carece de toda parquización-, el robo de tierra negra y la contaminación con basura de toda la zona aledaña a los manantiales.

El delegado del DPA, Gabriel Sora, aseguró que el organismo "ve con preocupación que no se generen pautas de uso de suelo y que no se protejan las fuentes de agua" desde el municipio, aunque reconoció que esa preocupación recién fue transmitida hace un mes a la actual gestión. También confirmó la cesión de unos 2.800 m2 ara la apertura de una calle de acceso al proyecto habitacional.

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