El riesgo de aislarse de los intendentes

El riesgo de aislarse de los intendentes
El ajuste del gobierno bonaerense es aprovechado por el ultra oficialismo para capitalizar el descontento que genera entre los jefes comunales, a los que el plan de ahorro les suprime la ejecución de partidas presupuestarias. Los más duros achacan a esa medida ir en sentido contrario a una matriz productiva sin admitir que el gobierno tiene dificultades para sostener. Otros, más cautos, eligen correrse del debate mientras esperan por otro este verano. El que definirá las listas de legisladores.
En la sintonía fina que el ultraoficialismo se ha propuesto inscribir su relación con Daniel Scioli, y como pare del esfuerzo que le insume aceptarlo como un fenómeno de opinión pública ajeno a los cánones de la política, no habrá expresiones públicas de condena al plan de ahorro que lleva adelante con la única meta de pagar en tiempo

y forma las obligaciones salariales que le aguardan a fin de este año.

Es sin embargo un lugar común las críticas que ese plan merece entre un significativo sector de los intendentes del Conurbano que lo consideran a contramano de la matriz productiva impuesta desde el gobierno nacional del que les cuesta admitir las dificultades que tiene para mantener en pie esa propuesta, aún con el auxilio de la

caja del Anses.

Aunque los efectos combinados de ambos fenómenos golpean a todos, no lo hacen con la misma intensidad. Quienes están en condiciones de soportar mejor la crisis generada por el recorte en el envío de fondos prefieren mantenerse al margen de ese circuito de comentarios que trasuntan descontento y preservarse para otro debate que estiman inevitable que ocurra este verano, cuando deba definirse la confección de las listas de legisladores que competirán en los comicios del 2013.

Se trata, en el fondo, de estrategias diferenciadas frente a un mismo problema con la intención de no repetir el escenario del 2011, cuando a los intendentes les tocó una módica intervención en un proceso que, de todas formas, descuentan que tendrá por protagonista casi exclusiva a la presidente Cristina Fernández.

Dudan, sin embargo, que esta vez le toque algún papel de relieve a Scioli. De quien saben, sin embargo, que enfrenta en esta ocasión un verdadero desafío pues parece difícil sostener su ambición presidencial sin representación parlamentaria nacional y provincial.

Situación que no comprende a los jefes comunales interesados en tallar en la sucesión del cargo que dejaría vacante en el 2015 y ahora más dispuestos que hace un año a esperar el desarrollo de los acontecimientos, entre los que podría incluirse la reforma

constitucional que menean los sectores ultra K que podría modificar los planes trazados para los próximos cuatro años de quienes tienen expectativas electorales.

Noticias

La nutrida delegación de intendentes que la semana pasada fue a entrevistarse con la ministro de Economía bonaerense no llegó a desplegar toda la batería de argumentos que tenía prevista para defender su reclamo por 440 millones de pesos que, en sus cálculos, no se les había enviado.

Con sorpresa, según relató uno de ellos, recibieron una noticia que no era la que esperaban. Ese monto, más el que surja como proporcional del nuevo paquete impositivo que se tiene en estudio y que incluiría aportes extraordinarios de los propietarios de countries, autos de alta gama y pooles de siembra, les será remitido pero bajo la forma de un bono que podrán endosar como pago a sus propios proveedores.

Aunque Silvia Batakis se mostró predispuesta al diálogo y dejó abierta esa instancia que los jefes comunales aprovecharán para realizar alguna contrapropuesta, los más afines al gobierno nacional se fueron de allí con la impresión de ser el último eslabón en una

cadena de traslado de ajustes que recae en el sector más frágil de ese dispositivo.

Si bien la cifra a dividir entre los 135 municipios puede parecer poco significativa – poco menos de 4 millones de pesos para cada uno – es preciso recordar que muchos vecinos a la Capital y ligados a la agro producción como Pergamino y Tres Arroyos, tuvieron serias dificultades para pagar los sueldos del mes de mayo.

Otros del Segundo Cordón del Conurbano, aseguran que para no asomarse a ese abismo resignan la prestación de servicios. A muchos de ellos pareció enviarles un mensaje tranquilizador Alicia Kirhner con una serie de reuniones que mantuvo con intendentes la semana que pasó.

Entre sus interlocutores estuvieron los de Presidente Perón, Florencio Varela, Lanús, La Matanza y Lomas de Zamora.

En ellas habría garantizado la continuidad en esos distritos del plan “Argentina Trabajo” frente a la inquietud que despertó una versión que circuló con insistencia durante el primer semestre del año y que aludía a la supuesta imposibilidad de mantener el financiamiento de un programa de asistencia que evita que los efectos de la recesión se

hagan sentir con más fuerza en el Gran Buenos Aires.

Quienes miran esas estrecheces desde cierta holgura advierten que los jefes comunales que critican a Scioli por ir, en apariencias, contra la matriz productiva que alienta el gobierno nacional omiten que la provincia aporta el 40 por ciento del PBI y solo recibe 6 puntos en concepto de coparticipación.

También que algunas iniciativas que el oficialismo intentó poner en marcha para ponerle algo de calor al frío económico que atraviesan las industrias pecaron de cierto tecnicismo. Es el caso del plan para renovar flotas de camiones ofertados a los Municipios con créditos a cinco años de una tasa anual del 9,5 por ciento financiados por el Banco Nación para adquirir los de la línea Iveco.

“En rigor, la tasa es el 17 por ciento pero el Banco absorbe una parte importante” precisó un jefe comunal que definió a ese valor como “muy conveniente” aunque, por ahora desistió de adherir a esta propuesta lanzada a comienzos del mes pasado. El 22 de agosto, la firma Iveco comunicó la suspensión por un día de los 900 operarios que trabajan en su planta de Santa Fe ante la acumulación de sotck de vehículos que “no tenemos donde ubicar.”

Espera

Desde ese pelotón, algunos reservan energías y argumentos para otra negociación que descuentan que tendrá lugar este verano: la de candidatos en las listas de legisladores para los comicios del 2013.

Tema que viene generando realineamientos especialmente en la Tercera Sección Electoral. Causó sorpresa en ese sentido el bajísimo perfil guardado por todos los intendentes de esa región con relación al reacomodamiento de autoridades en la Federación Argentina de Municipios (FAM)

De hecho, la visita a Batakis fue el bautismo para Enrique Slezak como jefe del bloque de los que pertenecen al PJ en territorio bonaerense. Un cargo por el que pulsaron a comienzos del año pasado Rubén Darío Giustozzi y Martín Insaurralde, cuando quedó vacante con el pedido de licencia de Juan José Mussi para ocupar la secretaría de

Medio Ambiente.

El de Berisso pertenece a la denominada “Tercera Chica” que lidera el de Florencio Varela y presidente de la FAM, Julio Pereyra quien llevó adelante una prolija sutura política para ubicar al de Almirante Brown y Lomas de Zamora en el secretariado nacional de esa entidad. “La idea es evitar que la FAM se convierta en campo de batalla y sí, en cambio, en caja de resonancia de los proyectos de todos”, graficó una fuente cercana a Pereyra, convertido en abanderado de la reelección presidencial y, según parece, algo más alejado de Scioli que hace un tiempo.

Fernando Gray optó por un camino intermedio y reclamó la posibilidad de continuidad en sus cargos para Cristina y para Scioli. Aunque su diplomacia tiene límites. Molesto con la cercanía con Fernando Espinoza de La Matanza pero especialmente de Alejandro Granados (Ezeiza) que se le atribuye a Insaurralde, a quien había respaldado en su puja con Giustozzi, el de Esteban Echeverria habría aceptado con gusto la invitación que le efectuó Gabriel Mariotto para participar de la audiencia pública con la que se abrió en el Senado el análisis de proyectos para crear policías municipales.

Allí posó para los fotógrafos con el vicegobernador, con quien venía manteniendo una relación formal, y Sergio Massa, con quien cultiva un vínculo personal desde hace dos décadas. El intendente de Tigre y los seis que le responden desde el grupo de los Ocho decidió pasar el fin de semana lejos del país, donde circularon versiones que inquietaron al entorno de Scioli. En especial la que atribuye a Diego Bossio, jefe de la Anses, haberlo visitado el pasado 23 de agosto para ofrecerle en nombre de la Presidente encabezar la lista de diputados nacionales.

Giustozzi también optó por un fin de semana de gira por Castelli y Mar del Plata para mantenerse ajeno al ruido de otra que lo pone en pelea por la gobernación que le pondría otro valor agregado a la secretaría Ejecutiva obtenida en la FAM.

El viernes 24 circuló otra especie inquietante. Hernán Lorenzino le habría reiterado a Scioli las pocas probabilidades de asistencia financiera si la Provincia no concreta un severo reordenamiento de su administración, durante la reunión que habrían mantenido en el ministerio de Economía.

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