El empresario se mostró conforme con el momento económico que tienen los minerales que se proyectan en crecimiento en el tiempo. Pero se mostró preocupado por la fuerte incumbencia política que existe a la hora de hablar de minería. Sostiene que cuando se habla de un tema técnico se tiene que mirar desde ese lugar, sin temor a tergiversaciones.
Con críticas duras a la dirigencia y a algunos aspectos que rondan la minería, el licenciado Ricardo Martinez analizó el presente de la minería y sobre la rentabilidad que tanto se pregona.
¿Cómo evalúa el momento de la minería?
Sigue siendo un muy buen negocio la minería, y hoy, con el precio de los metales como está, es muy atractivo para el mercado internacional. Esto le permite seguir buscando proyectos de oro, plata, cobre, tierras raras, litio. Sigue siendo muy bueno, siempre y cuando haya seguridad jurídica. A muchos les duele y no les gusta que se diga, pero es un factor esencial para Argentina.
¿Ésta es una de la razones por las que Argentina ha caído en el ranking de aceptación de inversión minera?
Todos los puestos son relativos y en muchos casos se hacen con un sesgo, para mirar a un país de una manera y a otro igual. Más allá de donde está Argentina hoy está menospreciada que antes, en cuanto a la estabilidad jurídica y a las normas que firmó la minería internacional. La minería internacional vino a Argentina de la mano de la Ley de Inversiones Mineras y ha ido aceptando modificaciones en el contexto legal, porque la situación del mundo con metales en valor creciente, con nuevos descubrimientos en metales, hacía que se mirara con menor importancia.
¿En algún momento se habló de super renta?
Todos los proyectos mineros tienen super renta, todos tienen su día de sol que pueden ser en el año cinco, seis o doce. Ninguna empresa hace un proyecto, hace un emprendimiento minero y pierde miles de millones de dólares para no tener su renta minera importante, esto es el negocio, es así. Por eso, todo el mundo invierte en minería porque se sabe que el que apuesta mucho, cuando encuentra, gana mucho. Si queremos en Argentina convertirnos en empresarios mineros tenemos que tener una actitud empresaria y aprender a conocer este detalle. Lo vivo explicando porque hay muchos sectores de la economía argentina que se interesan en participar en minería y hay que detallarles qué significa la renta minera y los tiempos que hay que esperar y que ésa sea la super renta que todo gran proyecto minero puede ofrecer como alternativa.
¿Pero el tiempo puede ser cruel, más en la Argentina con tiempos cíclicos tan cortos?
Nadie invierte en minería si no hay una extrema renta minera a futuro, si esa renta minera para un proyecto se da, es muy posible y es una buena evidencia y es aprovechable para ese país publicitar que la renta minera es positiva durante la vida para atraerse inversiones. Siempre y cuando sea ese país, un país minero con iniciativa de la inversión de recursos genuinos y naturales.
¿Qué pasa cuando hay una fuerte participación política en torno a la actividad?
Cuando un país se torna en un país dividido como Argentina, hay autonomías provinciales que en base al federalismo atacan, tergiversan y hablan siempre mal de la minería. Ese país no es coherente para ofrecer mayores posibilidades de inversión.
Desde la Ley de inversiones mineras hacia adelante no hubo un achatamiento en la atractividad de Argentina.
Creo que no, si hubo crisis internacionales como la del efecto Tequila y la crisis de 2008 que le han pegado muy fuerte al mundo. En cada década hay dos o tres efectos en el mundo que causan problemas. Lo bueno de este proceso es que si uno lo ve desde 2002 al presente, estamos en una curva creciente del valor de todos los metales. Hoy hay una pequeña depresión de valores pero que no durará a mi entender.
¿Pero las críticas siguen?
Si en Argentina tenemos esta doble dicotomía que por un lado hay Estados provinciales que dicen: ‘No me interesa la miseria porque tiene un alto nivel contaminante’. Esto es mentira, una tontería sin datos técnicos que ganan la calle y se convierten en la muletilla del pueblo.
¿Es más fácil ser anti que pro minero?
Para todo profesional es más fácil decir que no, que decir que sí. Esto se potencia cuando hay miedos y figuraciones como las mediáticas que generan temor.
¿Qué pasa cuando la política se mezcla con lo económico?
Tenemos problemas como los del campo, la minería, el vino. Lamentablemente los foros económicos siempre terminan siendo foros políticos y para todo el mundo está bien. Y no está bien. Cuando tenemos que hablar de un tema económico lo primero que tienen que hacer es no hablar los políticos, sino los técnicos y los que saben.
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