El filósofo y ensayista brindó un emotivo mensaje a los jóvenes de la Escuela Media 13 en el marco de las actividades culturales que se están realizando en San Martín durante la semana de la Memoria. Hizo pie en la década del 60 y apuntó a la juventud como un eslabón fundamental en la construcción política y social.
Ante un auditorio repleto de jóvenes, Forster estableció un hilo conductor para su presentación y marcó a la juventud como actor principal de los fenómenos políticos y sociales desde la década del 60 en adelante. “Recorrer el camino hacia el pasado es tratar de comprender el presente. Entiendo que vivimos en una sociedad absolutamente atrapada en el puro instante. Pareciera que todo lo que sucede, sucede aquí y ahora, y que todo lo que queda atrás ya no tiene demasiada importancia. ¿Entonces por qué hacer un viaje hacia un 24 de marzo de 1976? Es algo que tiene que ver con nosotros. Ahora estamos con nuestros propios problemas y fantasmas, con nuestras dudas, objetivos y sueños. Sin embargo es bueno preguntarse de dónde venimos”, comenzó diciendo el ensayista. “¿Por qué recordar? ¿Cuál es la importancia de la memoria?”, agregó a modo de introducción.
Luego, resaltó la importancia de la década del 60 y recordó a la figura de Spinetta “como metáfora de una era”. “Años míticos, de la revolución juvenil, de los Rolling Stones, los Beatles, Pink Floyd, del Che Guevara, la revolución cubana, donde todo estaba en convulsión. Fueron la década de los jóvenes. Se inventaron a sí mismos, se construyeron como sujetos portadores de ideas, de valores, de inventivas. ¿Quiere decir que antes no había jóvenes? Claro que sí, siempre hay. Pero los años 60 gestaron una cultura, o varias, atravesadas por una revolución en los cuerpos, que implicaba la liberación sexual. Pero también revolución en la música, nuevas utopías e ideales. Búsqueda de algo distinto. Rebelión contra la sociedad injusta, contra los padres. Fue una generación que se rebeló contra el orden establecido, el cinismo, la hipocresía de la generación de sus padres”, manifestó Forster, y recordó que muchos problemas de aquellos años siguen existiendo hoy día.
Luego apuntó de lleno al Golpe de Estado: “La dictadura, entre muchas otra cosas, dio vuelta a la Argentina, produjo un corte, fue como un cuchillo que cortó brutalmente el cuerpo de la sociedad; pero fundamentalmente quiso cortar de manera despiadada el cuerpo de esos jóvenes. Fue contra esa idea de construcción de sueños e ideales distintos, porque no había un solo modelo. Por supuesto que la dictadura también significó un cambio brutal de modelo económico, con un proceso creciente de desindustrialización. Ustedes viven en San Martín, que entre el 76 y el 2003 recibió una bomba de tiempo que estalló para destruir gran parte de lo que fue la vida popular e industrial del distrito. Esa bomba la activó la dictadura militar. No solamente a través de los secuestros, la tortura y el terror, sino a través también de un modelo económico que apuntó a quebrar el espinazo a una sociedad que todavía tenía adentro la memoria de la equidad y la mejor distribución de la riqueza”.
“La dictadura se apropió del Estado para aniquilar la Libertad”, expresó Forster, que hizo hincapié en que las principales victimas fueron los jóvenes. “Siempre hay un hilo secreto que junta a las generaciones. Cada generación reinventa sus sueños, necesidades y proyectos. A tres décadas de la dictadura podemos decir que en Argentina volvió a emerger la esperanza. La dictadura buscó erradicar sueños. Hoy, por suerte, siguen esos sueños, y siguen esos jóvenes que son capaces de imaginar que esos sueños son posibles”, finalizó.
Luego, ante la consulta de algunos de los presentes, expresó que “hoy nadie pone en discusión la democracia, pero antes de la dictadura la democracia era una moneda de cambio de muy poco peso”. Y rescató que “Argentina es el único país del mundo que juzgó a sus genocidas”.



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