Según indicó en declaraciones a la prensa, la Jefatura de Gabinete no le responde los correos electrónicos y tampoco las llamadas. Se acortan los tiempos para firmar el Decreto 660/10 y se teme quedar afuera. Sin la rúbrica no se podrán hacer inversiones en el sector educativo, dijo Ricardo Colombi.
La premura de poder retomar la comunicación con la Casa Rosada tiene varias facetas, pero sobre todo predomina la económica. Es que sin la reprogramación de las deudas, Corrientes seguirá padeciendo descuentos en la coparticipación federal. Ello implica contar con menos recursos y tener que invertirlos racionalmente. En este sentido el gobernador dijo que no se podrá destinar fondos al sector educativo si es que no hay reprogramación de pasivos.
También juega un rol importante las presiones de los gremios que pretenden mejoras salariales, ya que la anunciada el martes de la semana pasada (300 pesos remunerativos y no bonificables para toda la administración pública y 200 de blanqueo a docentes, en forma escalonada) no conformó a los trabajadores.
Ello derivó en que el gobernador tuviera que salir a desdecirse en Mercedes. Es que tras anunciar la recomposición había deslizado que las negociaciones por salarios era casi imposible volver a retomarlas en lo que queda de 2010. Y en el aniversario de su tierra natal, el último lunes, manifestó que de firmar el Desendeudamiento, Decreto 660/10, podría darse una nueva mejora.
Pero si los teléfonos siguen cortados, los plazos se acortan y la incertidumbre gana espacios. Colombi preludió que en caso de no ser convocados, en 25 días Corrientes quedará afuera del programa con todas las consecuencias económicas y financieras que ello implicará.
Y pese a no decirlo con todas las letras, expresó que su anhelo es que el corte del diálogo no sea por cuestiones políticas, aludiendo elípticamente otra vez a Fabián Ríos, referente del kirchnerismo en la provincia y funcionario nacional.


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