El nivel artístico y tecnológico de la puesta en escena con la que el guatemalteco presentó su espectáculo sorprendió a todos. Emocionó con sus temas y le cantó al oído “Señora de las cuatro décadas” a una fanática a quien pidió subir al escenario.
Hubo incluso asistentes que llegaron tarde y no pudieron ingresar al predio pero que anoche, al cierre de esta edición, disfrutaron del segundo show que ofreció el guatemalteco que despertó euforia y locura en cada una de las fanáticas que hace meses esperaban su llegada.
El nivel artístico y tecnológico de la puesta en escena con la que el cantante desplegó su recital “Independiente”, en el marco de su gira por Latinoamérica con “Metamorfosis World Tour”, sorprendió a todos.
El mega escenario lo demostró, una metamorfosis se repitió con el paso de cada una de sus interpretaciones, donde los espectadores pudieron incursionar en la fantasía de un circo, un bar, bibliotecas y otras tantas escenas que se dispusieron a través de una plataforma giratoria que modificó, según los temas, su fisonomía.
Con una introducción instrumental del tema “Vida” y su voz en off, a las 21:40 el telón bajó y los músicos aparecieron en escena. Los gritos eufóricos de los miles de asistentes se intensificaron cuando de una de las puertas del montaje preparado salió Ricardo con zapatillas blancas, jeans, remera, chaleco y saco negro entonando “Lo que está bien está mal”.
“Animal nocturno” y “Hay amores” le siguieron en el variado repertorio que ofreció entre sus temas clásicos y los de su nuevo material.
Llegó el turno así de “Sin ti, sin mí”, melodía que enardeció aun más el clima caliente que se sintió en cada uno de los sectores del estadio y que pegada a “Desnuda” en un tipo de popourri trajo las primeras palabras del artista: “Corrientes, buenas noches!!”, gritó y prosiguió: “Me acuerdo como si fuera ayer cuando realicé mi primera gira por Argentina, este fue el único lugar donde la gente me esperó en el aeropuerto”, dijo y recalcó que por esa razón, “la única forma de retribuirles es que cuenten conmigo esta noche para lo que se les dé la gana”. En ese momento la ovación fue estruendosa y las mujeres no pararon de gritar. Siguieron así “Acompáñame a estar solo”, “El amor”, “Mi novia se me está poniendo vieja”, “Historia de taxi”, “Dime que no”, “Cuando”, “Cómo duele”, entre otros temas que llenaron de romanticismo a los presentes que llegaron desde distintos puntos del país, la región y también de Paraguay.
Pero el momento más especial y sorprendente quizás se dio cuando luego de leer algunas de las muchas pancartas que inundaron el estadio, al artista le llamó la atención un cartel en forma de corazón que decía en lo más alto de una de las tribunas: “Sueño cantar con vos” y así fue, la suerte la llevó a Ethel a subir al escenario y abrazar a Ricardo. “Señora de las cuatro décadas” fue el tema que Arjona le cantó al oído a la feliz seleccionada.
Luego de más de dos horas de show el compositor latinoamericano se despidió del escenario con el tema “Mujeres”, un homenaje a las miles de fanáticas que no pararon de cantar ni una sola de sus canciones.
Comentá la nota