Ricardo Alonso y una confesión dolorosa

“Yo no pertenezco ni pertenecí a ese grupo de gente”. La declaración pertenece al intendente Ricardo Alonso, y la soltó durante una entrevista con FM Sur de esta localidad. Allí, el jefe comunal dejó en claro el abismo que lo separa de sus antiguos socios políticos de la Unión Vecinal Angostura Comunal (UVAC).
Esa declaración fue como echar sal sobre las heridas abiertas de los dirigentes del sector duro de la UVAC, que están enfrentados con Alonso.

El dolor es más profundo aún porque el intendente directamente “ninguneó” a la conducción del partido vecinalista. “Hoy del partido del cual salen a decir cosas de mí, es un grupo pequeño de gente”, afirmó Alonso. Dijo que nunca crecieron y que estaban divididos antes de que llegaran a la Municipalidad.

Un dirigente que conoció de cerca el proyecto vecinal y que estuvo con Alonso lamentó el desenlace. Advirtió que Alonso se afilió al partido y nunca expuso sus diferencias de la manera que hoy lo hace.

Cerca del intendente aseguran que los dirigentes de la UVAC distanciados de Alonso lo han criticado en forma permanente y se han transformado en la principal oposición del gobierno municipal. Recriminan la falta de lealtad con el proyecto más allá de que compartan o no las posturas del intendente.

La pelea verbal entre Alonso y la cúpula de la UVAC ya no sorprende a la población de Villa La Angostura. Desde hace rato observan cómo el intendente y concejales de la UVAC y ex funcionarios cruzan dardos que desgastan a todos frente a la opinión pública.

“La UVAC nunca tuvo cabida en esta gestión”, afirmó una fuente partidaria. Advirtió que Alonso jamás consultó al partido que lo llevó a la Municipalidad. Y lo desafió a que lo desmienta si no es verdad. Sostuvo que Alonso usó en la campaña los principios del vecinalismo que, luego, en la gestión no aplicó.

Es una lectura que surge tal vez desde esa mezcla de amargura e impotencia por ver cómo un proyecto, que sedujo a un amplio sector de la población, hoy casi no camina.

Alonso tiene un estilo de gobernar muy personalista, pero que adolece de conducción. No le gustan las críticas y su gestión no ha estado a la altura de las demandas de la población. Tampoco la dirigencia de la UVAC ha salvado la ropa.

Ambos tienen una cuota de responsabilidad en el fracaso del proyecto político que habían construido. Aunque quizá el intendente tenga una cuota mayor porque es el responsable político de un gobierno que agotó gran parte del crédito que tenía en una interna que nadie pudo resolver.

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