Cada 6 de enero llegan con sus regalos. ¿Pero cómo es la historia de estos seres que millones de chicos esperan?
"En realidad sí -reconoce el teólogo Fabio Bollini-. Una de ellas dice que los reyes magos eran más de cuatro y que provenían de Persia, algo que muchos historiadores dedujeron por la descripción de sus trajes. También se cree que profesaban el zoroastrismo, una religión que al igual que la cristiana creía en la llegada de un mesías".
Hipótesis al margen, lo cierto es que hoy a primera hora millones de chicos irán a ver qué fue lo que les dejaron en sus zapatos, los cuales ayer a la noche, como marca la tradición, fueron dejados debajo del árbol de Navidad con un poco de pasto y agua para los camellos y una cartita con el pedido.
ORO, INCIENSO Y MIRRA
La idea será que los Reyes Magos cumplan con algo o que simplemente dejen lo que quisieron o pudieron regalar, tal como hicieron cuando, guiados por la estrella de Belén, fueron a adorar al Mesías llevándole tres obsequios: oro, incienso y mirra. El único que los menciona en las Escrituras es Mateo: "Nacido Jesús en Belén de Judá en los días del Rey Herodes, llegaron del Oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?".
Mateo no especifica sus nombres, no dice cuántos son y tampoco les da el título de reyes, pero en el llamado Evangelio del Pseudo Tomás, del siglo II y no incluido en la Biblia, se dice que son tres y les asignan nombre: Melchor, Gaspar y Baltasar. En el siglo IV, en tanto, el escritor eclesiástico Orígenes sostuvo que eran tres y luego, en el siglo V, el Papa León I, el Magno, estableció oficialmente ese número para toda la cristiandad. Sin embargo, otras leyendas indican que había un cuarto Rey Mago, Artabán, en tanto que los armenios nombran a doce.
Si bien varios teólogos especulan que los Reyes Magos pudieron ser sacerdotes zoroastristas provenientes de Persia, como se dijo, posteriores interpretaciones los consideraron originarios de Europa, Asia y África, es decir, representantes de los tres continentes conocidos en la antigüedad, y a la vez, de las tres edades del hombre. Así, Melchor, un anciano con barbas blancas, le regaló oro a Jesús, presente que simbolizó reconocerlo como "Rey de los Judíos". Gaspar, joven y rubio, le llevó el incienso, que se encendía en las celebraciones religiosas para adorar a Dios, precisamente para significar la naturaleza divina de Jesús y alabar su poder. Y Baltasar, un adulto de tez negra (recién a finales del siglo XIV comenzó a representárselo así), le obsequió la mirra, sustancia usada antiguamente para embalsamar y hoy para la unción de los enfermos, símbolo de la naturaleza humana de Jesús y presagio de su sufrimiento y muerte.
"Nadie puede asegurar que hayan sido magos -sostiene Bollini-. Tal vez esté relacionado con la deformación de magoi, palabra persa que hace referencia a personas sabias y con ciertos conocimientos de astrología. En la Antigüedad se llamaba magos a los sabios que se ocupaban de ciertas ciencias como la astrología y la astronomía, de ahí que hayan quedados inmortalizados como reyes magos".
Según los teólogos, además, estos personajes partieron desde Persépolis. De allí continuaron el recorrido hasta Babilonia y, atravesando Siria, Líbano y Palestina, llegaron a Belén. "De haber seguido ese itinerario -sostiene el teólogo- recorrieron más de dos mil kilómetros, pero es imposible saber en cuánto tiempo. Hay otra hipótesis que dice que eran originarios de Babilonia, pero tampoco pudo ser confirmada hasta ahora".
ARTE
La escena de la adoración de los Magos fue pintada por Durero, Botticelli, Leonardo da Vinci, El Bosco, Velázquez y Rubens, entre otros grandes artistas. El cine también incluyó a los Reyes Magos en alguna escena, desde Vida y pasión de Jesucristo (1907), hasta La Natividad (2006), de Catherine Hardwicke
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