Revelan las rutas de los cheques que se usaron para la campaña de CFK

Revelan las rutas de los cheques que se usaron para la campaña de CFK
Néstor Lorenzo, de Droguería San Javier, y Marcos Hendler, de Urbana, habrían juntado cheques para tapar el verdadero origen de los aportantes. Capaccioli fue el recaudador.
Hendler-Moyano. Según se lo revelaron a PERFIL, el dueño de Droguería Urbana “juntaba los cheques del palo de Moyano” para la campaña. Conoce al líder de la CGT desde fines de 2006 y tienen relación en el Club Independiente. Hendler, además, fue socio de la madre del actor Pablo Echarri, de quien es amigo de la juventud.

Un integrante del círculo de empresarios de la salud mejor vinculado con el poder K dio a PERFIL más detalles sobre cómo se habrían blanqueado los fondos de campaña de “Cristina Presidenta”. Este diario lo consultó mientras investigaba a Droguería Urbana, la proveedora de medicamentos de la obras social de Camioneros. Cuando se le pidió referencias sobre la droguería, la fuente afirmó: “Los aportantes a la campaña de 2007 se pueden separar en dos grupos: los que recolectaba (Néstor) Lorenzo junto a otros empresarios de droguerías, para el bando de Alberto Fernández, y los que juntaba (Marcos) Hendler –uno de los dueños de Droguería Urbana–, que se ocupaba de los aportantes del palo de (Hugo) Moyano. Uno de los aportantes que trajo Hendler fue Sebastián Forza”, dueño de la Droguería SeaCamp, asesinado en el marco de un negocio de venta de efedrina a narcotraficantes mexicanos y miembro de la denominada mafia de los medicamentos. Esos cheques iban a manos de Héctor Capaccioli, nombrado superintendente de Salud por el entonces jefe de Gabinete y jefe de campaña Alberto Fernández. A Hendler, la fuente –que pidió reserva de identidad– le conoce una frase: “‘Forza me cagó más de muerto que vivo”. Es que, de no ser por que el empresario fue asesinado, tal vez el escándalo de los aportes de campaña nunca se hubiese conocido.

La misma fuente contó que “Hendler, Moyano y Juan Carlos Biani iban juntos a la cancha a ver a Independiente”. Biani es un ex funcionario de la Superintendencia de Salud, desplazado por el ex superintendete Juan Rinaldi. Biani estaba a cargo de la Gerencia de Control Prestacional de “la Super” y es un arduo militante del PJ Capital, donde hizo buenas migas con el sindicalista Julio Piumato, íntimo amigo de Moyano.

En Droguería Urbana negaron tajantemente la versión y aseguraron: “Jamás llevamos cheques de otros empresarios para la campaña. Nos acusan de esto por ser aportantes al oficialismo”. Las empresas de Henlder y Di Marco aportaron 410 mil pesos a la campaña 2007.

“Conexión Forza”. No es la primera vez que Urbana termina involucrada en el supuesto lavado de dinero de la campaña. En noviembre de 2008, la revista Noticias publicó el testimonio de un empresario que reconoce haber donado 10 mil pesos con un cheque a la campaña K 2007, pero nunca apareció en la lista de aportantes al Frente para la Victoria. El mismo empresario ya hablaba de Droguería Urbana como “encargada de recaudar” para el kirchnerismo.

Héctor Rubén Ramírez, abogado y amigo de Sebastián Forza, el empresario asesinado en el triple crimen de General Rodríguez, aseguró a un matutino en noviembre de ese año: “Sebastián nos dijo que había donado 200 mil pesos a la campaña de Cristina y que los cheques los mandó a Droguería Urbana”. En el estudio jurídico de Ramírez volvieron a afirmarlo en diálogo con PERFIL. Ramírez sabe perfectamente de quién es Urbana: en marzo de 2008 le compró a los dueños de esa empresa, Marcos Hendler y Cristian Di Marco, una farmacia que tenían en sociedad con la madre del actor Pablo Echarri –íntimo amigo de Hendler–. La farmacia Viamonte 1483 pasó a manos de Ramírez, según figura en el Boletín Oficial, pero allegados a Forza aseguran que él y su esposa, Solange Bellone –procesada por Oyarbide en la causa de los remedios–, fueron los verdaderos compradores.

Aunque otros aseguran que Lorenzo fue quien aportó los cheques de Forza, todos coinciden en que el empresario asesinado habría puesto cheques pero no efectivo. Los fondos de la última campaña presidencial del kirchnerismo están siendo investigados por el juez federal Ariel Lijo.

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