Revelan problemas en el edificio de una céntrica escuela secundaria

Paredes rajadas, cortocircuitos en las conexiones eléctricas y cortes de gas son algunos de los inconvenientes.
Neuquén > La comunidad educativa del CPEM 12 reclamó en la Casa de Gobierno una solución a la falta de agua y gas, además de rajaduras en las paredes, que ocasionó la suspensión de las clases desde el 28 de marzo.

La directora del establecimiento, Marcela Guevara, sostuvo que la escuela data de hace 30 años y las fisuras se dejan ver principalmente en la sala de informática, donde prácticamente las rajaduras están en toda la pared que la une al resto del colegio.

El piso de la sala de informática es el techo de la oficina de administración y tiene una pronunciada curva que lo hace “inseguro”.

La escuela presenta signos de deterioro, no sólo ante la falta de pintura en el interior de las aulas sino que la presión de gas que tienen no es suficiente para calefaccionar todo el edificio. “Los arrancadores están quemados y eso hace que esté parcialmente iluminado el salón de actos, sin contar con que la iluminación del patio externo está en cortocircuito”, asintió la directiva.

Los papás se movilizaron a la sede gubernamental con la intención de que les den una respuesta al problema que imposibilita el dictado de clases.

“El jueves quedaron en acercarse a la escuela pero no fue así. Por esa razón le entregamos nuevamente un petitorio y a un asesor del secretario de Educación, Ernesto Seguel, y nos dijo que en la semana obtendríamos alguna respuesta, pero es todo muy incierto”, dijo Víctor Zárate, padre de un alumno del CPEM 12.

Reunión para hoy

Al término del encuentro, los padres decidieron llamar a una reunión para hoy a las 19 para resolver entre toda la comunidad educativa los próximos pasos en caso de que no se encamine un visto de solución en el transcurso de esta semana.

Señalaron que le pedirán a la Universidad Nacional del Comahue que realice una auditoría para que determine si la planta alta es viable como taller de informática o se tendrá que clausurar en la medida en que no se repare la estructura del piso y la pared rajada.

“Se vuelve difícil el dictado de clases porque el servicio de agua es discontinuo y si se le suma la falta de calefacción en todas las aulas, se hace prácticamente imposible y el Gobierno no se hace responsable de la educación pública que es lo que estamos exigiendo”, dijo Pedro, alumno de la institución.

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