El senador dijo que tenía disidencias con la conducción. Schiaretti compartió ayer en Salta un acto con Urtubey y el ministro de Agricultura de la Nación.
En un escueto comunicado, el ex gobernador de Santa Fe aseguró ayer que dejaba la mesa de coordinación del Peronismo Federal por las “diferencias” que tenía con sus miembros.
Los roces de Reutemann y algunos referentes y precandidatos a presidente como Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá fueron públicos en los últimos meses.
Sin embargo, la gota que rebalsó el vaso ocurrió la semana pasada, cuando la mesa del PJ Federal anunció que senador había participado de una reunión, pero luego el propio Reutemann salió a desmentir esta versión.
La salida de Reutemann del PJ Federal genera un fuerte cimbrón a la oposición anti-K en la interna nacional del Partido Justicialista.
Precisamente, el santafesino es el dirigente con mejor imagen de ese espacio. Además, de concretarse los rumores que ayer sonaron con fuerza, también se podría alejar otros referentes con fuerte inserción territorial como De Narváez (Buenos Aires) y Busti (Entre Ríos).
Esta dispersión en el PJ disidente, se produce por los reacomodamientos que generó la muerte del ex presidente Néstor Kirchner.
Reutemann no estaba de acuerdo con la dura posición que mantuvieron Rodríguez Saá y Duhalde, luego del fallecimiento del santacruceño.
En ese sentido, los otros dos precandidato presidenciales por este espacio, Felipe Solá y Mario Das Neves tuvieron un discurso más conciliador.
Tal vez un dato no pasó inadvertido para muchos peronistas. Mientras Duhalde anunciaba la fecha del lanzamiento de su precandidatura presidencial, la actual pareja de Reutemann, Verónica Ghio escribió en su perfil de la red social Facebook: “Hay que desensillar hasta que aclare”. La mujer del santafesino utilizó una frase atribuida a Juan Domingo Perón, para referirse al escenario que quedó, tras la muerte de Kirchner.
Protagonismo. En el escenario cambiante que dejó la desaparición física del ex presidente, los gobernadores peronistas intentan ganar el protagonismo que no tenían cuando estaba Kirchner.
En el mismo velatorio de Kirchner, los mandatarios provinciales presentes, a instancias de Juan Schiaretti y Daniel Scioli, coincidieron en brindar un “fuerte respaldo institucional” a la Presidenta.
También se comenta en la interna peronista, que en las últimas dos semanas, los gobernadores oficialistas mantienen contactos permanentes.
El viernes pasado, el chaqueño Jorge Capitanich vino a Córdoba por una cuestión de gestión. El gobernador kirchnerista se interiorizó sobre las características de la Policía Caminera que se creó en Córdoba. Pero, también habló de política con Schiaretti.
Ayer, el gobernador de Córdoba viajó a Salta para participar de un encuentro donde se trataron temas agropecuarios. Sin embargo, también habría conversado con el anfitrión Juan Manuel Urtubey sobre los vaivenes de la interna peronista.
Los contactos institucionales, que son aprovechados para abordar la cuestión política, tendrá continuidad en los próximos días.
El bonaerense Daniel Scioli vendrá mañana a Córdoba para participar del lanzamiento de las oficinas corporativas del Grupo Bapro (Banco de la Provincia de Buenos Aires).
La visita de Scioli también tiene un cariz institucional y estaba programado para la semana en la que falleció Kirchner. Pero, sin dudas, que será aprovechada por Schiaretti y el bonaerense para conversar sobre el escenario político nacional y, fundamentalmente, sobre la interna peronista.
El portazo de Reutemann podría generar una dispersión entre los peronistas disidentes. Busti y De Narváez tienen sintonía con el santafesino. Se sabe, que Schiaretti también siempre vio con buenos ojos al ex corredor, como un referente por fuera de los K.












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