De reuniones y ausencias

De reuniones y ausencias
En estos últimos días, el intendente Carlos A. Gorosito ha aparecido en medios nacionales criticando la actitud del ministro Julio De Vido, quién se ha reunido con intendentes de la zona, precisamente de la séptima región electoral, dejando de lado a los intendentes que no pertenecen al Frente para la Victoria, como él mismo, el radical Celillo de Gral. Alvear y Victoria Borrego, de la Coalición Cívica y militante de la Coalición Cívica.
Esto se ha verificado en todas las reuniones que ha mantenido el jefe del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación con intendentes bonaerenses. Reuniones con los "que son del palo", dejando de lado a todos aquellos intendentes que no comulgan con la línea política de la presidenta. Pero lo importante, que parece olvidar este funcionario federal (por supuesto contando con la anuencia de la mandataria nacional), es que Cristina Fernández de Kirchner ha sido elegida presidenta con el voto de la gran mayoría de los habitantes de esos distritos, lo que supone un castigo, en definitiva, para muchos ciudadanos que apoyaron este proyecto en el orden nacional. Y si, supongamos, en esos distritos no hubiese ganado la actual presidenta, tampoco eso debe ser un impedimento para realizar obras públicas en esos distritos.

El sistema federal establecido por la constitución nacional, determina que existen tres niveles de gobierno: el federal, el provincial y el local, por lo que deben respetarse a la hora de gobernar, ya que el estado –en todos sus niveles- es mantenido con el esfuerzo impositivo de todos los habitantes de la república. Y De Vido, en este caso, no hace más que profundizar este sectarismo del que ha dado muestras el "cristinismo", aún más que en los tiempos de Néstor Kirchner. Sencillamente, una falta de respeto total por la voluntad de los votantes, y más aún, de los ciudadanos. Cálculos electoralistas del que no han escapado, ni siquiera, los gobernadores que no son "kirchneristas químicamente puros", como sostienen que es el gobernador Scioli, por ejemplo.

Entonces, ¿qué habría de esperarse del gobierno nacional, si hasta castiga a uno de los suyos, como el gobernador Scioli? Muchos se llenan la boca hablando de federalismo, y gestionan desembozadamente de manera centralista, con manejo de la caja y castigando y premiando según los cánones ideológicos que ellos establecen. Algo que deben entender los gobernantes, en la Argentina de este tiempo, es que la ciudadanía analiza mucho más de lo que ellos suponen, y que a la hora de votar premian a aquellos que muestran buena gestión. Y esta discriminación que muestra a la hora de gobernar el "cristinismo" lo más probable es que sea castigada a la hora de vota. Que sepan los gobernantes que no castigan a intendentes, o gobernadores, sino que el pueblo es el castigado. El pueblo que en su momento lo han votado a ellos mismos.

Es por eso que, a la hora de gestionar, deberían dejarse de lado los fanatismos, la pureza "ideológica", y debe premiarse la buena gestión, respetando la autonomía de un pueblo que, a la hora de votar, demuestra sin tapujos su voluntad de elegir a unos, y a otros. Es la única manera de preservar el ideal democrático que tanta sangre ha costado en nuestro país.

149º Aniversario de Saladillo

Y en tren de obras y realizaciones, pese a la situación que vive nuestro distrito, Saladillo puede mostrar este próximo 31 de julio –en su 149° aniversario- una serie de obras que han venido creciendo desde un tiempo a esta parte y que en la semana que viene se inauguran: la plaza 17 de octubre, el nuevo edificio del CAPS "Dr. Hipólito M. Teves" y el Taller Textil "San Francisco", entre otras, donde seguramente habrá mucha "tela" para cortar. Pero eso será el próximo domingo.

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