Más allá de los acuerdos internacionales firmados, que hicieron que fuera calificada como la Cumbre más importante de la historia después de la de Ouro Preto en 1991, en la que se creó el Mercosur, la reunión de presidentes realizada esta semana dejó para San Juan importantes logros que no pueden ser soslayados, especialmente mirando al futuro.
Esto es así porque el desarrollo de la reunión tuvo solamente como alternativa extraña, el inverosímil frío, con nevisca incluida, que por un momento desentonó con la habitualidad de San Juan. Nada más que eso. Todo lo demás fue tranquilo y positivo y lo mejor, es que la provincia, tanto en materia de organización como de comportamiento de sus ciudadanos, estuvo a la altura de las circunstancias.
Ni siquiera vino Hugo Chávez a San Juan, lo que sin dudas hubiera tergiversado el sentido del encuentro presidencial. No se sabe si enfermo o convencido de que el Mercosur no era el ámbito para discutir su colisión con el, hasta ayer, presidente de Colombia Alvaro Uribe.
Así, la Cumbre puso a San Juan en la historia grande de la región. Estuvo en la mira del mundo entero, en especial del cono sur americano y por su amabilidad y calidad de buena anfitriona, se ganó un elogio generalizado que hace pensar que para el futuro estará en el radar de los hombres que ejercen los puestos de toma de decisión, al menos, en la región americana.
También logró avances en materia de minería, con una declaración presidencial que la considera una actividad productiva que otorga bienestar social y el explícito apoyo al Corredor Bioceánico Central y el reconocimiento de avanzar en la construcción de túnel de baja altura de Agua Negra.
Los logros internacionales
En San Juan fue firmado el Código Aduanero de los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), tras seis años de negociación. Un paso trascendental para el bloque con el que se espera que haya un nuevo impulso a la organización, aumentando el flujo comercial y facilite su relación con la Unión Europea, a partir de la finalización del doble arancel externo, que se suprimió tras llegar a un acuerdo con Paraguay.
Además y como un logro argentino por su reclamo sobre las Islas Malvinas, el Código Aduanero incluye un artículo especial para las transacciones comerciales que se originen en las islas del Atlántico Sur que tiene implícito un no reconocimiento de soberanía ni de autodeterminación de las islas.
También y por cuerda separada, se registró un antecedente importante en un cambio de actitud de la Cancillería brasileña, cuando el presidente Lula firmó una carta de apoyo al reclamo argentino sobre las Malvinas, que por primera vez incluyó a las Islas Georgias y Sanwhich del Sur, algo que el Palacio Itamaratí no había hecho en toda la historia del conflicto con Gran Bretaña.
Además, se aprobó el Tratado de Libre Comercio con Egipto, lo que se estima que podría triplicar el intercambio comercial en los próximos años en materia de alimentos para Egipto, que actualmente está en el orden de los 2.500 millones de dólares y fue suscripto por el ministro de comercio de ese país, Rachid Mohamed Rachid.
También se sancionó un acuerdo de dar preferencias comerciales a Haití, que aceitará el comercio bilateral entre el bloque regional y el norte de América.
El éxito de San Juan
Más allá de la consideración que la provincia cosechó tanto de presidentes, como de sus delegaciones y de los comunicadores que recalaron en San Juan, hay un par de logros de gran relevancia que los sanjuaninos alcanzaron durante la Cumbre.
El proyecto del túnel de baja altura por Agua Negra es, sin dudas, el mas importante, ya que por un lado el Plenario de presidentes aprobó una declaración conjunta de Argentina y Chile que en pocas palabras reafirma el Tratado de Maipú firmado por Cristina y Michelle Bachelet, sobre la prioridad del túnel por San Juan. Algo que fue ratificado en su discurso por el presidente chileno Sebastián Piñera, cuando dijo que “‘cuando cumplimos 200 años de independencia y hacemos el balance, nos damos cuenta de que, sin perjuicio de los logros, estamos en deuda con nuestros pueblos” y dirigiéndose al gobernador José Luis Gioja expresó: “con usted señor gobernador Gioja, tenemos pendiente hacer el corredor bioceánico desde Porto Alegre, pasando por Agua Negra y saliendo por el puerto de Coquimbo”.
Todo un gesto y un símbolo que echó por tierra con las especulaciones que había sobre las dudas de que si el nuevo presidente chileno apoyaría el emprendimiento, con lo que dejó de ser un sueño regional de San Juan y Coquimbo y pasó a ser un tema internacional, con carácter de cuestión de estado.
Es el mayor respaldo que hasta aquí tuvo el ambicioso proyecto de terminar con un San Juan terminal y pasar a ser la ventana de salida del mercado americano a los puertos de oriente.
Por el otro lado, en la reunión trilateral de Argentina, Chile y Brasil, hábilmente gestada por Gioja, Lula Da Silva pidió celeridad en los estudios definitivos, para que el financiamiento quede asegurado durante su presidencia.
Esa de Lula, como la de Piñera, fue una actitud que pone ahora a San Juan en la obligación de apurar el tranco para que el túnel se corporice mucho antes de lo esperado.
El otro éxito de San Juan, es en materia de Minería. En medio de una disputa política nacional con dirigentes que nunca visitaron un emprendimiento productivo minero utilizando un discurso de espanto con el fin de concitar adhesiones, los presidentes dieron es un fuerte aval para captar las inversiones necesarias que completen los estudios para llevar adelante el desarrollo minero provincial, al considerar a la actividad minera, como eje para el desarrollo de regiones que permanentemente han estado marginadas y herramienta para el desarrollo económico y social de la región.
El negocio de Chile
Por otro lado, el presidente Sebastián Piñera, a pesar de estar pocas horas en San Juan, consiguió un par de cosas mas, ya que acordó con Lula y Evo Morales, inaugurar en noviembre un corredor bioceánico que nace en Brasil, pasa por Bolivia y culmina en los puertos chilenos de Arica e Iquique. El encuentro será en Santa Cruz de Bolivia.
Por otro lado, Piñera comprometió a Lula para que visite Chile al cerro Armazones, en la Región de Antofagasta, lugar seleccionado por el Observatorio Europeo Austral (ESO) para construir el futuro Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT, European Extremely Large Telescope), que será el más grande del mundo y que fue adjudicado a Chile en vez de España, por el lobby que hizo Brasil ante la ESO, avalando la postulación chilena. También Piñera y Lula irán a la Isla de Pascua, lo que será definido por el canciller Moreno y su par brasileño, Celso Amorim, el 16 y 17 de agosto en Brasil, donde además expondrán en forma conjunta en la fundación Dom Cabral.
El negocio de Binner
Muchos se preguntaban el porqué de la presencia del gobernador de Santa Fe, Hermes Binner en la Cumbre, siendo que milita en la oposición argentina.
El hecho es que el santafesino se llevó de la 39ª Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, la aprobación del proyecto denominado “Intervenciones integrales en los edificios de enseñanza obligatoria en los departamentos General Obligado, Vera, 9 de Julio, Garay y San Javier de la provincia de Santa Fe”, a través del cual se repararán 72 escuelas, a las que asisten 14.869 alumnos de los tres niveles.
La iniciativa había sido presentada por el gobierno de Santa Fe en 2009 ante el Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), que dispuso en San Juan, regalar 7.933.899,29 dólares a Santa Fe a través del Focem, un organismo creado en 2005 en el ámbito del Mercosur con el fin de disminuir las condiciones de asimetría existentes entre las diferentes regiones del bloque y de esa manera, garantizar que los beneficios resultantes de la ampliación de los mercados sean plenamente aprovechados.
Así pasó la Cumbre por San Juan. Todos resultaron beneficiados. Todos alcanzaron sus objetivos y por eso pasará a la historia como la mejor Reunión de Presidentes del Mercosur de la historia.








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