Con la sola ausencia del matrimonio Rubín, se reunieron los demás integrantes del bloque conforme al pedido realizado por el diputado, Carlos Farizano.
Finalmente el matrimonio Rubín volvió a ser noticia al ahondar las diferencias con su propio bloque, que no logró sentarlos a discutir respecto a la necesidad de actuar en conjunto, con mensajes claros no sólo hacia afuera, sino también hacia los otros sectores parlamentarios que advierten la debilidad que sorpresivamente comenzó a mostrar el justicialismo, cuando nadie lo esperaba.
El denominador común es un manifiesto enojo del resto de sus pares, que desde hace tiempo vienen advirtiendo la falta de acompañamiento a la estrategia que se viene siguiendo.
Por estas horas, se pediría que el Partido Justicialista convoque al Consejo Provincial para bajar línea y dar directivas a sus legisladores, de modo de ordenar la casa. Por lo que se advierte, hay decisión dentro del bloque de Diputados de no quedar expuestos a un nuevo papelón como se dio semanas atrás en pleno recinto.
La falta de acatamiento a una decisión del Consejo abriría la instancia de la Junta de Disciplina, alternativa que para más de uno sería la vía adecuada en caso de una nueva trasgresión.
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