El retraso cambiario impacta en la industria publicitaria

El efecto inflación no perdona al negocio publicitario, que había sido uno de los más beneficiados por el modelo implementado a partir de la devaluación de 2002.
Con la salida del 1 a 1, Buenos Aires logró posicionarse como el referente latinoamericano en materia de filmación de publicidades y películas, basado no sólo en una cuestión de precios, sino también en la gran disponibilidad de talento y el reconocido prestigio que se supieron ganar los creativos argentinos a nivel internacional.

Sin embargo, la suba de los costos en dólares provocó que en los últimos años el país empezara a perder parte de sus ventajas competitivas y que para muchas marcas y agencias filmar una publicidad en la ciudad dejara de ser un buen negocio.

De acuerdo con el Sistema de Gestión de Permisos del gobierno porteño, en los primeros once meses de 2012 se filmaron en Buenos Aires 279 comerciales y la proyección indica que el año cerrará en torno a las 300 publicidades -diciembre es temporada baja en este campo-, muy lejos de los 376 avisos de 2011 y un 45% por debajo del récord alcanzado en 2005 cuando en la Capital Federal se filmó un total de 553 comerciales.

"Las producciones han disminuido en la Argentina en los últimos años un 80% y gran parte de los servicios de producción que venían del exterior cada año, entre octubre y marzo a filmar a nuestro país, eligen otras plazas", advierte Marcos Hernández, productor ejecutivo de Casta Diva Pictures, productora basada en Buenos Aires.

"El principal factor es que en los últimos cinco años y de manera gradual los presupuestos se han incrementado aproximadamente un 90%, vía los sueldos de los técnicos y los actores, y los aumentos en otros ítems necesarios e indispensables para una producción como es la comida, el combustible, el transporte, la utilería o el vestuario", agregó Hernández.

COMPETENCIA REGIONAL

Ante la pérdida de competitividad del mercado argentino, en los últimos años se consolidaron plazas rivales como México -que cuenta con la ventaja de su cercanía con el mayor mercado publicitario del mundo, que es claramente el de los Estados Unidos- o Santiago de Chile, que se posicionó como una buena opción, en especial para la filmación de comerciales de autos, gracias a que al no contar con una industria local, no presenta ningún tipo de inconvenientes a la hora de la importación transitoria de todo tipo de modelos.

"Una alternativa que crece es la de ofrecer alianzas internacionales, a partir de comerciales que se están filmando en México, pero con directores argentinos, un área en la que la Argentina continúa ofreciendo un diferencial más allá de los costos. México, por su parte, te ofrece una gran variedad de locaciones, con las dos costas, el Atlántico y el Pacífico, las selvas, el desierto, las ciudades y mucha gente", señaló Avelino Rodríguez, socio fundador de WeAreWeAre, empresa mexicana de servicios de producción.

INDUSTRIAS PROTEGIDAS

Las productoras locales además critican que, a diferencia de lo que ocurre en otros países de la región, la industria publicitaria argentina no cuenta con herramientas efectivas que impulsen la filmación de comerciales en el país. En este sentido, destacan que en la actualidad más de 60% de la tanda publicitaria en los canales de televisión abierta y de cable está copada por comerciales importados y que son mínimamente adaptados para ser transmitidos en las pantallas locales.

"Venezuela, Brasil y Ecuador tienen leyes que protegen su mercado interno e indirectamente han duplicado o triplicado las fuentes de trabajo y la cantidad de producciones, debido a que obligatoriamente se deben hacer los comerciales en el país. Y muchas veces ese mismo comercial es utilizado para los demás países de la región", precisaron en Casta Diva.

VENTAJAS LOCALES

En el gobierno porteño son conscientes del problema de costos que enfrenta la ciudad, aunque también destacan que no se trata de una batalla perdida y que la ciudad continúa siendo una opción competitiva frente a los rivales internacionales.

"Económicamente ya no somos competitivos, la crisis mundial y los nuevos modelos de negocio y de mercado, con la consolidación de Internet, también son un factor importante. Igualmente, Buenos Aires sigue siendo una ciudad elegida por su talento y su capacidad de trabajo, además de por su competitividad económica. Seguimos siendo competitivos en términos creativos, operativos y hasta de locaciones porque tenemos casi todas las ciudades en una", afirma Francisco Cabrera, ministro de Desarrollo Económico de la ciudad de Buenos Aires..

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