Por seguridad, se definió parar y vaciar el Alto Horno nro 2, lo cual permitirá revisarlo en su integridad y tomar todas las medidas que sean necesarias para un correcto re-arranque y para extender su vida útil.
Durante la madrugada del 16 de octubre, el nuevo sistema de control de temperaturas desarrollado para la detección temprana de problemas descubrió una falla en los refractarios que llevó a parar el horno en emergencia, de acuerdo al procedimiento establecido, para evitar riesgos al personal o a instalaciones.
Todo el procedimiento de parada y re-arranque fue realizado siguiendo las reglas del arte en la operación de Altos Hornos, pero estos son equipos de altísima complejidad y funcionamiento, como lo certifican algunos eventos similares que se han registrado en la industria siderúrgica en el mundo.
Explicó el Director Industrial de la empresa, Ricardo Alí: “El proceso de vaciado y de reparación llevará entre tres y cuatro meses, dependiendo de la entrega de los nuevos refractarios, pero esto nos permitirá inspeccionar el horno integralmente para estar más seguros y extender su vida útil”.
No se prevén problemas mayores en el abastecimiento. Se ha modificado la programación, se reducirán los inventarios, y se importarán algunos semielaborados para mantener el normal abastecimiento del mercado.
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