Al terrible e insoportable olor y sabor que debemos padecer los bahienses en el agua suministrada por la empresa estatal, hay que agregarle que encima muchos barrios estuvieron más de 12 horas sin ese líquido esencial con temperaturas cercanas a los 40°. Breitenstein, desde la provincia, tampoco solucionó nada.
En el día de hoy, con una térmica que superó los 42 grados, la empresa dejó sin agua a los barrios que entrega por bombeo, "casualmente" los mismos a los que les cortó el suministro cuando el agua no llegaba a otros sectores de la ciudad.
Los barrios afectados fueron Patagonia, Palos Verdes, Altos de Bahía, Millamapu, Prensa, San Ignacio, San Agustín, Espora y Villa Harding Green.
Cristian Breitenstein, que daba el paso a la Provincia "en beneficio de los bahienses", y que llegó aquí la semana pasada con el titular de la empresa, Guillermo Scarcella y el Ministro de Infraestructura, Alejandro Arlía, no pudo ni siquiera controlar un tema recurrente como es el olor y sabor a insecticida que presenta el agua.
Lo cierto es que hoy, una vez más, miles de ciudadanos debieron padecer la falta de agua, según la empresa por un problema de EDES, que dejó sin energía a la planta potabilizadora, aunque en los tiempos que corren, habría que avisarle a Scarcella que existen grupos generadores, elementos que sirven para reemplazar la falta de energía, con lo que hubiere solucionado momentáneamente el inconveniente.
Cuando se quiere se puede, y se puede cuando se conoce. Y nuevamente se pone en tela de juicio la inoperancia, queriendo gobernar a 650 kilómetros de distancia un problema estrictamente local.
Y los pozos de Cabildo?; y la planta de tratamiento de efluentes?, y el agua con sabor?, y el acueducto del Río Colorado?. Bien gracias. Que pase el que sigue...


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