Retornó la calma al centro bandeño con la reubicación de medio centenar de manteros

Los funcionarios de Calidad de Vida recibieron órdenes de no permitir nuevos asentamientos de puestos precarios en la ciudad.
Después de dos jornadas cargadas de tensión, con piquetes en pleno centro y reclamos airados de decenas de manteros que se habían apoderado de la plazoleta Juanita Briones, finalmente ayer los inspectores de Calidad de Vida de la municipalidad consiguieron restablecer la calma –con ayuda policial- tras la reubicación de medio centenar de puestos que fueron acomodados en el Paseo de la Feria.

La reubicación fue realizada ayer desde las primeras horas de la mañana, con apoyo de media docena de policías que acompañaron a los inspectores municipales en el procedimiento, para evitar incidentes, después de lo sucedido la mañana del martes, cuando un grupo de personas cortó el tránsito en el paso a nivel Alem, donde quemaron gomas para reclamar por lo que consideran “su única fuente de ingreso familiar”, a pesar de que reconocen que no cuenta con habilitación ni pagan tributo alguno por la actividad que desarrollan.

“Hemos conseguido acomodar en total cincuenta puestos en espacios que estaban disponibles en el Paseo de la Feria, tanto del lado de calle Alem, como del lado de calle España. Son todos los que pueden entrar, y no se va a permitir a nadie más, porque así se ha dispuesto”, sentención Manuel Vallejos, que comandó el operativo realizado por Calidad de Vida.

También las personas que tenían puestos de venta de bijouteríe en los alrededores del Mercad Unión fueron instalados en la vereda opuesta a la feria, pero por calle Alem, “al menos de provisoria, hasta tanto se defina cómo quedan todos los puestos”.

De todas formas, los inspectores y muchos de los puesteros que aceptaron ingresar a la feria, coincidieron en que la prueba de fuego para las autoridades municipales se dará el sábado próximo, día en que llegan a la ciudad cientos de personas cargadas con ropa de segunda mano e importada, quienes solían hacer de la plazoleta Juanita Briones una ruidosa feria a cielo abierto, con mercadería exhibida sobre mantas extendidas sobre pequeñas parcelas.

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