A juzgar por el perfil que le impuso a la gestión que inició en 2003, el gobernador, José Alperovich, es un hombre conservador en lo que a nombres se refiere. Sólo algunos cambios obligados en la primera línea del Gobierno dispuso para empezar su tercer mandato al frente del PE.
Antonio Jalil fue el primer hombre de confianza del gobernador. Lo acompañó desde el mirandismo y, sorpresivamente, fue el primer herido. En 2006, el secretario general de la Gobernación dimitió, por diferencias con el bettismo.
Sergio Mansilla se hizo cargo del lugar de hombre de confianza y armador político del gobernador, que había dejado vacante Jalil. Es uno de los coordinadores del trabajo territorial. Acompaña desde 2000 a Alperovich.
A partir de 2007, con su inclusión como compañero de fórmula, Juan Manzur entró de lleno en la esfera íntima del poder alperovichista. Su figura generó recelos en sectores del PJ. Su ida a Buenos Aires, en 2009, lo alejó de la escena local.
El crecimiento de Osvaldo Jaldo fue directamente proporcional a la partida de Manzur. El ministro del Interior tomó la posta de Mansilla y es otro de los hombres clave en el adoctrinamiento político de intendentes y delegados rurales.
Jorge Gassenbauer está al lado del gobernador desde mucho antes de su llegada al gabinete. En el peronismo observan ahora con recelo la jerarquización de su espacio político, que cuenta con la bendición del mandatario.
Edmundo Jiménez (gobierno)
Un sobreviviente de 2003
El ministro de Gobierno se sumó al alperovichismo en sus inicios. Desde entonces, se "adueñó" de las negociaciones salariales con los gremios y del diálogo con el Poder Judicial. En los últimos años sumó poder político con el armado de acoples municipales y legislativos. Eso le valió salir magullado de la interna con otros sectores del PE.
Jorge Feijoó (desarrollo productivo)
Del riñón gassenbaurista
Integra la segunda línea de funcionarios alperovichistas desde el inicio de la gestión. Estuvo siempre en áreas vinculadas a la producción, hasta se hizo cargo interinamente del Ente de Turismo tras la renuncia de Mercedes Paz. Cercano a Jorge Gassenbauer, fue el segundo en la línea de sucesión y mañana jurará como ministro.
Jorge Jiménez (economía)
Cultivó un perfil técnico
Es, junto a su par de Gobierno, el único ministro que permanece en funciones desde 2003. En los inicios del tercer mandato, Jorge Jiménez conserva el mismo perfil con el que asumió en funciones: muy poca exposición pública. Se define como un funcionario "técnico" y es el responsable de dar el OK a las negociaciones salariales.
Osvaldo Jaldo (interior)
De resistido a jerarquizado
En 2003, el tranqueño Osvaldo Jaldo no figuraba en el esquema alperovichista. Sin embargo, de a poco cobró protagonismo: se hizo cargo de la Caja Popular en 2005 y, en 2007, desembarcó directamente en el núcleo íntimo del poder: el Ministerio del Interior. Hoy es uno de los mencionados para la sucesión alperovichista.
Pablo Yedlin (salud pública)
Años con mucho desgaste
Llegó al Ministerio en reemplazo de Juan Manzur, cuando en 2007 el hoy funcionario nacional juró como vicegobernador. Yedlin debió afrontar ya dos años de duras negociaciones salariales con los autoconvocados de la salud. Además, fue sancionado por el Tribunal de Cuentas por irregularidades en la contratación de la Fundación Salud (Funsal).
Mario López Herrera (seguridad)
Entre los más resistidos
Se hizo cargo del ministerio en uno de los momentos más difíciles del PE: la muerte de Paulina Lebbos, en 2006. Reemplazó a Pablo Baillo y fue interpelado por la Legislatura. A principios de año debió superar dos levantamientos de efectivos policiales, en reclamo de mejoras salariales. Muchos dudaban de su continuidad, pero fue ratificado.
Enrique Zamudio (desarrollo social)
Un premio a la constancia
El ex funcionario mirandista se mantuvo en la estructura alperovichista a lo largo de estos años con un marcado perfil bajo. En rigor, siempre ocupó las funciones de asesor o, recientemente, la Secretaría de Coordinación y Gestión del Ministerio de Desarrollo Social. Precisamente, la partida de Beatriz Mirkin al Congreso precipitó su ascenso.
Jorge Gassenbauer (coordinación)
De "monje negro" a superministro
Acompaña a Alperovich desde antes de su inserción en política. En los primeros años de la gestión lo hizo como secretario privado del mandatario. De a poco fue copando lugares institucionales: estuvo al frente de la Caja Popular de Ahorros y, en 2008, se hizo cargo del Ministerio de Desarrollo Productivo, dadas sus finas relaciones con el sector económico. Gassenbauer es, además, un inseparable del gobernador: lo acompaña en todos los viajes que realiza, sean de descanso o laborales. Para el tercer mandato, Alperovich le creó especialmente el Ministerio de Coordinación, una suerte de Jefatura de Gabinete.
Silvia Rojkés de Temkin (educación)
Representante del bettismo
A la hermana de la senadora Beatriz Rojkés de Alperovich todos le reconocen su militancia política, aún anterior a su desembarco en el Ejecutivo. "La Profe" estuvo anteriormente a cargo del Instituto de Acción Cooperativa y Mutual y, desde 2007, se hizo cargo del Ministerio de Educación. Es incondicional del gobernador.











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