Un reto quebró la tregua con De la Sota

Daniel Scioli no fue el único a quien el kirchnerismo reprendió para que se dedique a gestionar en lugar de suplicar fondos a la Nación.
En Córdoba, José Manuel de la Sota también tuvo lo suyo: el lugarteniente de la Presidenta en tierras mediterráneas, el diputado nacional Javier Francioni, le reclamó al gobernador que se pusiera "los pantalones y trabaje".

El duro reto de Francioni -cuya letra provino directo de la Casa Rosada, reprochan los delasotistas- no hizo otra cosa que romper la frágil tregua entre De la Sota y el gobierno nacional. "Alcahuete del Gobierno", le respondió el jefe de gabinete, Oscar González, a Francioni.

Pero el contrapunto no quedó sólo en la disputa verbal; esta semana, el gobernador cordobés ordenó a sus abogados tener preparada la demanda contra la Nación por la deuda millonaria que mantiene con la provincia por la caja de jubilaciones local.

"Sólo falta que José Manuel le ponga la fecha y la presentamos ante la Corte Suprema", deslizaban ayer los adláteres del gobernador.

Los cordobeses le reclaman a la Nación una deuda previsional, que ésta ya reconoció, por 1040 millones de pesos. "En lo que va del año, no recibimos un sólo peso", protestan en el gobierno delasotista, que, si bien se vanaglorian de poder pagar sueldos y aguinaldos en tiempo y forma, reconocen que a las finanzas provinciales no les sobra nada.

"A nosotros nos deben $ 1040 millones y a Daniel [Scioli] la Nación le transfiere $ 1000 millones sin que haya una deuda de por medio", protestan en la tropa del gobernador.

Encima, la situación social en Córdoba no está para bollos. Esta semana, la automotriz Renault anunció la suspensión, hasta el 10 de julio, de 1600 operarios. Está frenada, también, la venta de maquinaria agropecuaria, lo que afecta al corazón productivo de la provincia.

El kirchnerismo local atribuye los problemas a los desmanejos en la gestión. "Hay que ser coherentes, dejar de ser demagogos y de decir que todo está bien y que sólo estamos esperando la plata de la Nación. Hay que ponerse los pantalones, trabajar y pensar en el futuro de los cordobeses", atacó Francioni, en referencia a los constantes reclamos de De la Sota por la deuda.

"Francioni y el resto de los kirchneristas parecen más cómodos atacando al gobierno provincial que defendiendo los bolsillos de los cordobeses. Están traicionando a quienes los votaron; no son otra cosa que comisionados de la Nación", fustigó el diputado nacional Francisco Fortuna, exégeta del mandatario cordobés en el Congreso.

Pese a estos sablazos verbales, De la Sota ordenó a los suyos no romper la negociación con la Nación. Pero la tensión es ya palpable y se percibe hasta en los pequeños gestos: el delasotismo no estuvo presente en la última sesión del Congreso y el gobernador decidió suspender, por ahora, su asistencia a los monólogos presidenciales que convoca Cristina Kirchner en la Casa Rosada.

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