El intendente confirmó la llegada del anticipo financiero que permitirá ejecutar la segunda etapa en la cuenca de calle Zelarrayán. La inversión rondará los 12 millones de pesos.
Los trabajos insumirán unos 12 millones de pesos y estarán a cargo de la empresa Construcciones Málaga SA.
Una vez ejecutados permitirán sanear 400 hectáreas urbanizadas, entre el Camino de Cintura, la avenida Alem y las calles Zelarrayán, Peñaloza, Alvear y José Hernández.
Los desagües pluviales de la cuenca de calle Zelarrayán ya fueron concretados en su primera etapa, con una significativa inversión que espera nuevos aportes para, finalmente, cumplir con el cometido asignado en una área donde numerosas barriadas sufren anegamientos, tras cada lluvia.
Aunque se trata de una iniciativa que, en su momento, fue anunciada y comprometida por las autoridades bonaerenses, en la práctica, las consecuencias de su ausencia hacen que los reclamos se dirijan hacia el municipio; en rigor, la cara más visible y próxima del poder público.
Incluso, durante gran parte de la administración de Jaime Linares, cuando todavía se insistía en la necesidad de encarar esta obra, los funcionarios comunales aludían reiteradamente a su no realización para justificar los atrasos en la ejecución de trabajos de pavimentación en ese sector de la ciudad.
La primera etapa de los desagües pluviales finalizó en agosto de 1999, habiéndose ejecutado un conducto de hormigón armado de sección rectangular de 3,20 metros de base y 1,50 metros de altura, por 730 metros de longitud.
La estructura se inició en la intersección de las calles Mallea y Mitre, para continuar por esta última arteria hasta Cuyo y, tras atravesar diagonalmente el Camino de Cintura, desembocar en el canal Maldonado. Luego de esta etapa, el proyecto contemplaba otras tres.
Razones de la inversión
Hoy, al igual que una década atrás, cada nueva precipitación pone de manifiesto serios problemas de anegamiento en calles de los barrios Latino, Irupé, Richieri, Mara, Aerotalleres y Cáritas, entre otros.
Los inconvenientes padecidos por estos sectores bajos se originan, en gran medida, por la sumatoria del agua que aportan las lluvias en ese área de poca pendiente, más la que escurre desde zonas altas, como Villa Belgrano y Villa Floresta, hacia la calle Don Bosco.



Comentá la nota