Las pericias se realizaron sobre la escena del crimen, las ropas de la víctima y de los imputados y los cuchillos que utilizaron éstos.
Los peritos de Gendarmería intervinieron en el expediente a pedido del juez Mognaschi, que aceptó una propuesta del responsable de la Unidad de Intervención y Victimología del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Alberto Linares. El funcionario estuvo en Rafaela enviado por el jefe de gabinete, Aníbal Fernández por indicación expresa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, después de la reunión que ambos mantuvieron con el hermano y el hijo de Silvia, Hugo Suppo y Andrés Destéfani, en la Casa Rosada.
Las pericias de Gendarmería se realizaron sobre la escena del crimen, las ropas de la víctima y de los imputados y los cuchillos que Sosa y Cóceres utilizaron en el ataque y reconocieron después en la indagatoria. Estos son los resultados de la investigación:
* Huellas. En el local de calle Sargento Cabral al 256 se encontraron algunas "porciones" dactilares. Pero que no incriminan a los dos presos. "El rastro identificado como M2 no posee suficientes puntos característicos para determinar identidad. El rastro identificado como M3 no es apto para cotejo. Y el rastro identificado como M5 no se corresponde con los dígitos de las fichas dactilares (de los imputados)", dice el informe de Gendarmería al que tuvo acceso este diario.
* Rastros. "En la inspección se lograron revelar: 1) Tres porciones de rastros papilares sobre la vitrina de vidrio, identificadas como M2, M3 y M5. 2) Se realizaron tomas de muestras de dos manchas pardas, ubicadas en el marco central de la vitrina de vidrio identificadas como M1 y M4, pero que arrojaron resultados negativos al ensayo para sangre humana. 3) Se realizó un ensayo idéntico en una muestra de agua que estaba en balde (que había utilizado Suppo antes del crimen) arrojando también resultado negativo para sangre humana".
* Material biológico. "Se tomaron muestras de las hojas metálicas de ambos cuchillos (incautados a los victimarios) para un posterior análisis de ADN. Y se hallaron, aislaron y preservaron cuatro filamentos de aspectos pilosos adheridos a las prendas: un pantalón deportivo (de uno de los imputados) y una remera blanca (que vestía Silvia)".
El juez pidió también informes a la Nueva Terminal de Rafaela para reconstruir la ruta de Sosa y Cóceres, que escaparon el mismo día del crimen, 29 de marzo, alrededor de las tres de la tarde, en un colectivo a Santa Fe. La empresa informó que viajaron en algún coche de "la empresa Ruta 70, la cual tiene los servicios de El Cóndor y San Cristóbal, con frecuencias diarias a Santa Fe y viceversa. Pero que no cuentan con un registro de compra de boletos, a través de un número identificatorio de documentos". Tampoco "tenemos conocimientos físicos de estas personas, para poder reconocerlos si estuvieron en el predio de la terminal en la fecha sugerida".
Pero "sí, la Nueva Terminal cuenta con un sistema de monitoreo a través de cámaras IP, que está a cargo de la empresa Wiltel y como así también un almacenamiento de imágenes. Estos archivos fueron entregados a personal policial de investigaciones, para el proceso de los mismos", fue la respuesta que recibió el juez Mognaschi.
Una fuente consultada por Rosario/12 se sorprendió por esta revelación. "No hay ningún video incorporado a la causa. La respuesta al oficio judicial refiere claramente a los hechos del 29 de marzo de 2010. Por lo tanto, si esas imágenes existen no corresponden a cualquier día, sino al día del crimen. Y si fueron entregadas al personal policial de investigaciones, no están en el expediente. Entonces, la pregunta es: ¿dónde está el video", concluyó.


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